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Opinion

Del Escritorio: ANTE EL SICARIO MORAL.

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Desde que éramos niños y mientras fuimos creciendo, nos acostumbramos a vivir, leyendo y escuchando, todo tipo de diatribas en contra de nuestro padre.  En esos tiempos existían los pasquines anónimos y eran distribuidos en las calles, lo que hoy no necesita difusión tan complicada, porque tenemos ya las redes sociales o el uso irresponsable de quienes teniendo a mano la posibilidad de hablar por un medio para tirar cuanta basura le permita lo que sale de eso que ellos piensan que tienen corazón.

Siempre recordamos que la actitud de nuestro padre era simplemente mostrárnoslo para que supiéramos hasta donde son capaces de llegar cierta calidad de seres humanos en su vida, que motivados por la envidia, o el egoísmo o la perversidad, entre otras yerbas aromáticas;  dejan salir todo su veneno y del material del cual están realmente hechos, sin importar, si esa persona de las cuales buscan destruir como sicarios morales, tiene o no familia o alguien que vela por ellos.  Tienen pocos escrúpulos o de alguna manera olvidan la responsabilidad que supone hablar por medios.

Esto indicado más arriba, no es lo mismo, que utilizar como base el chisme, porque ese que lo hace así, entiende que lo ejecuta en un medio privado, pero buscando que su basura salida de sus labios, llegue con su hediondez a que esa “verdad” creada, sea difundida de forma inmisericorde.

De todo esto, como lo vimos desde pequeño, pues aprendimos que todo eso se enfrentaba continuando con tu accionar correcto, responsable y coherente de tu vida, así como lo vimos siempre en nuestro padre.

Por eso, cuando sufrimos el atentado en junio del año 2010, se hizo una campaña agresiva por medios radiales, televisivos y escritos, en nuestra contra, alegando que el hecho había sido fruto de “faldas”.  Todo esto tenía su origen en la mente retorcida de quien había pagado también para buscar asesinarnos físicamente, al no lograrlo, buscaba hacerlo por la vía moral.

Ante ese accionar, hubo en Santiago y en Santo Domingo, comunicadores y periodistas de larga data, y que se les asume experiencia en el manejo de la responsabilidad, pero cayeron en el yerro de no haber confirmado fuentes ni realidades y tiraban lo que de su envenenado corazón les salía y pretendían mantener vigencia haciendo de la difamación, su fuente.

En un medio social como el nuestro, no escapan, la comunicación, y hoy aún más en las redes sociales, donde todo el que tenga un móvil o un podcast o una plataforma, entiende, que tiene la patente para lanzar todo estiércol que supone en contra de otras personas, sin tener una idea confirmada de todo cuanto dice y lo hace basado en el “me dijeron”.  De esto último, siempre recordamos de quien siempre será nuestro Norte, papi, nos decía: “vale más un yo lo vi, que mil me dijeron”.

Todo esto lo indicamos, porque laborando en los medios desde hace más de veinte años, hemos visto hoy como ciertos ámbitos en la comunicación y redes sociales, se degradan, cuando sin miramientos son capaces de tirar lo primero que se les ocurra ese día o dependiendo con qué se levantan esa mañana o a qué intereses busca responder.

Hoy, los que tienen a mano un micrófono, una cámara, un móvil, deben estar consciente de la responsabilidad que asumen al hablar.  Porque podrán ser ejemplos de bien o simples sicarios morales de los cuales en una sociedad tan descompuesta, hoy abundan.

Ante diatribas inventadas, siempre recordamos lo que hacíamos en oración en cada oportunidad que hemos vivido, es repetir el texto bíblico: “Conoceréis la Verdad y la Verdad, os hará libres”.  

No deseamos finalizar, este escrito, sin recordar unas letras de José Luís Perales, en su canción titulada: Algo Personal: “Hombres de paja que usan la colonia y el honor
Para ocultar oscuras intenciones
Tienen doble vida, son sicarios del mal
Entre esos tipos y yo, hay algo personal”.

Por: José Jordi Veras Rodríguez.

Correo: jordiveras@yahoo.com

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