Connect with us

El Cibao

Reportaje especial: "Entre la incertidumbre y la esperanza, así encuentran las mujeres dominicanas el Día de las Madres en 2026″

Published

on

Gisairys Lantigua, Yenika Bernard (centro) y Magdalena Rodríguez.

Por Henry Arias Abad

Santiago, Rep. Dom. – Para muchas mujeres dominicanas, el Día de las Madres va más allá de flores, celebraciones y reuniones familiares. Es también una oportunidad para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan cada día como madres, hijas, trabajadoras y sostén de sus hogares en una sociedad marcada por dificultades económicas, cambios generacionales, violencia y profundas transformaciones sociales.

Los testimonios de varias mujeres consultadas en Santiago revelan una mezcla de satisfacción personal, preocupación por el futuro y esperanza en que las próximas generaciones puedan crecer en un entorno más seguro y con mayores oportunidades.

La realización de ser madre

Para Magdalena Rodríguez, regidora de la circunscripción 3 del municipio de Santiago, la maternidad representa una de las mayores satisfacciones de su vida.

Se define como una mujer realizada, tanto en su papel de madre como de mujer, convencida de haber cumplido positivamente con su responsabilidad familiar. Sin embargo, esa satisfacción convive con una creciente preocupación por la realidad que enfrentan las familias dominicanas, especialmente aquellas con adolescentes.

Desde su experiencia como madre y abuela, observa con inquietud una sociedad cada vez más compleja, donde la formación de los jóvenes enfrenta desafíos que antes no existían o no tenían la misma intensidad.

Mujeres que sostienen el hogar

La realidad económica también aparece como una constante en los testimonios.

Daniela Rodríguez, encargada de una cafetería y trabajadora en una banca de lotería, describe a las madres como figuras que asumen gran parte del peso familiar, muchas veces sin el apoyo suficiente de los padres.

Aunque asegura sentirse orgullosa de su rol, reconoce que miles de mujeres deben enfrentar diariamente responsabilidades económicas, emocionales y familiares que las obligan a convertirse en el principal soporte de sus hogares.

Para Daniela, las madres dominicanas poseen una fortaleza especial para sobreponerse a las dificultades. Considera que, aun en medio de problemas económicos o familiares, encuentran la manera de seguir adelante por sus hijos.

Esa misma responsabilidad aparece reflejada en la historia de Gisairys Lantiagua, enfermera, quien afirma que desde los 16 años contribuye económicamente al sostenimiento de su familia.

Ayudar a sus abuelos, a su madre y a su hermano forma parte de una rutina que asumió desde muy joven, convirtiéndose en uno de los pilares económicos de su hogar.

Criar hijos en tiempos de incertidumbre

Uno de los temas que más preocupa a las entrevistadas es la crianza de las nuevas generaciones.

Magdalena Rodríguez considera que muchos niños y adolescentes se encuentran en situación de vulnerabilidad y que la sociedad debe prestar mayor atención a los hogares donde existen dificultades familiares.

A su juicio, los valores, la educación cívica y la formación desde la infancia son fundamentales para enfrentar los problemas sociales que afectan actualmente al país.

Una visión similar comparte la licenciada en enfermería Yenika Bernard, quien percibe importantes diferencias entre la crianza de antes y la actual.

Según explica, las generaciones anteriores crecieron bajo esquemas más estrictos y con una formación centrada en valores tradicionales. En contraste, observa que muchas madres jóvenes enfrentan hoy una realidad distinta, influenciada por nuevas dinámicas sociales y tecnológicas.

Para Bernard, la formación familiar sigue siendo determinante para construir ciudadanos responsables y preparados para el futuro.

Violencia y falta de protección

La violencia contra las mujeres fue otro de los temas recurrentes en las conversaciones.

Magdalena Rodríguez manifestó su preocupación por los feminicidios que continúan registrándose en el país y consideró necesario fortalecer las políticas públicas destinadas a proteger a mujeres y familias vulnerables.

La regidora también insistió en la importancia de aplicar de manera efectiva las leyes existentes y desarrollar programas preventivos que permitan reducir la violencia de género.

Por su parte, Gisairys Lantiagua fue aún más contundente al abordar el tema.

A partir de experiencias personales, cuestionó la respuesta de las autoridades ante situaciones de acoso y violencia contra las mujeres, señalando que muchas veces las víctimas sienten que no reciben el respaldo necesario.

Su percepción refleja una preocupación compartida por numerosas mujeres dominicanas que consideran insuficientes los mecanismos de protección existentes.

El desafío de la maternidad temprana

Las entrevistadas también coincidieron en señalar el embarazo adolescente como una problemática que continúa afectando a miles de jóvenes dominicanas.

Magdalena Rodríguez entiende que muchas adolescentes están asumiendo responsabilidades maternas cuando aún no han concluido etapas fundamentales de su desarrollo personal y educativo.

Por ello, defiende la implementación de programas de educación sexual y políticas sociales que permitan orientar y proteger a niñas y adolescentes.

Yenika Bernard, por su parte, reconoce que actualmente existen programas de apoyo para madres jóvenes, aunque considera necesario fortalecer aún más el acompañamiento familiar y comunitario.

Miedo, ansiedad y esperanza

Detrás de cada testimonio aparece una emoción común: la incertidumbre.

Gisairys admite que muchas veces siente ansiedad al pensar en el futuro, consciente de que la vida puede cambiar de un momento a otro. Sin embargo, asegura que mantiene metas claras y el deseo de seguir creciendo profesionalmente.

Daniela también reconoce que la vida presenta dificultades constantes, pero insiste en la importancia de mantener una actitud positiva y continuar avanzando.

Mientras tanto, Magdalena observa con preocupación los casos de violencia que involucran a menores de edad y teme por el rumbo que pueda tomar la sociedad si no se actúa a tiempo.

A pesar de ello, ninguna de las entrevistadas pierde la esperanza.

Todas coinciden en que el futuro puede ser mejor si existe una mayor inversión en educación, fortalecimiento de los valores familiares, protección efectiva para las mujeres y oportunidades reales para las nuevas generaciones.

Un mismo anhelo

Aunque provienen de contextos diferentes y viven realidades particulares, las voces de estas mujeres convergen en un mismo deseo: construir una sociedad más segura, más justa y con mayores oportunidades para sus hijos.

En este Día de las Madres, sus testimonios muestran que la maternidad en República Dominicana continúa siendo una experiencia marcada por el sacrificio, la fortaleza y la resiliencia, pero también por la preocupación frente a los desafíos del presente.

Entre la incertidumbre y la esperanza, estas mujeres siguen apostando por el futuro, convencidas de que el esfuerzo diario de hoy puede abrir el camino hacia una mejor sociedad para las próximas generaciones.

Trending