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Contrato con Ejército ruso mantiene en incertidumbre a familia de dominicano en Higüey

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Higüey, República Dominicana. – Un documento atribuido al Ministerio de Defensa de la Federación Rusa establece que el dominicano Juan Carlos Ávila Espaillat, de 28 años, superó un proceso de selección y partió para prestar servicio militar bajo contrato en las Fuerzas Armadas de Rusia, mientras su familia en Higüey permanece preocupada ante la posibilidad de pasar varios meses sin comunicación con él.

El documento, fechado el 16 de agosto de 2026 y emitido por el Punto de Selección para el Servicio Militar por Contrato de Moscú, certifica que “AVILA ESPAILLAT JUAN CARLOS”, nacido el 4 de enero de 1998, superó el proceso de selección y partió para prestar servicio militar bajo contrato en las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa.

Para sus familiares, sin embargo, el viaje comenzó con una versión diferente.

Según Massiel Ávila Cedeño, tía de Juan Carlos y quien afirma considerarlo como un hijo, el joven les había contado que viajaría a Rusia porque había conocido a una mujer de esa nacionalidad mientras trabajaba en Bávaro y que ella lo llevaría al país y le conseguiría empleo.

El viaje que la familia interpretó como una oportunidad laboral

De acuerdo con el relato de Massiel, la mujer habría comprado el boleto aéreo y un teléfono para el joven, por lo que la familia creyó que efectivamente se trataba de una oportunidad de trabajo.

“Él me lo decía, pero como él relaja mucho no le creíamos”, recordó la tía, al explicar que Juan Carlos acostumbraba a bromear sobre sus planes.

Massiel indicó que el 5 de agosto recibió de Juan Carlos una fotografía de su pasaporte en la que aparecía el visado. También situó su salida del país alrededor del 10 u 11 de agosto, aunque la fecha exacta no quedó establecida de manera uniforme en su relato.

Según sus familiares, inicialmente desconocían que el viaje terminaría relacionado con el servicio militar ruso.

Una fotografía con uniforme cambió la versión

Óscar Fabián Ávila Espaillat, hermano de Juan Carlos, relató que recibió una fotografía en la que este aparecía vestido con lo que parecía un uniforme.

Cuando le preguntó qué hacía allí, Juan Carlos le respondió inicialmente que estaba cuidando una “caseta de patos”. Posteriormente, según Óscar, terminó revelándole que se había incorporado al servicio militar ruso.

El hermano afirmó además que Juan Carlos le envió el contrato en ruso y que él mismo se encargó de traducirlo.

El documento compartido con este medio señala que Ávila Espaillat había superado el proceso de selección para el servicio militar por contrato y que partió para integrarse a las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa. No ha podido establecerse de manera independiente cómo entró en contacto con las autoridades o intermediarios vinculados al reclutamiento.

Ávila Espaillat se ha hecho viral en los últimos días tras publicar en sus redes sociales imágenes y videos vestido con indumentaria militar, en los que relata episodios que atribuye a sus actividades y misiones dentro de las fuerzas rusas.

Esas publicaciones, sin embargo, no permiten verificar de forma independiente las operaciones militares que describe ni determinar con precisión su ubicación o situación actual.

Sus últimos días en Higüey

Antes de viajar, Juan Carlos había residido durante aproximadamente cinco o seis meses en el sector Sajul, en la calle Constitución, de Higüey, según relató Francisco Javier, quien fue su vecino.

Javier aseguró que no tenía conocimiento de que el joven hubiera recibido entrenamiento militar y lo describió como una persona trabajadora, alegre y bromista.

El vecino recordó especialmente la última ocasión en que lo vio en el apartamento. Según contó, Juan Carlos entregó repentinamente la habitación donde vivía y se marchó acompañado por un motoconcho.

En ese momento, dijo que se iba a Puerto Rico.

Los vecinos no sabían si aquello era cierto o si se trataba de otra de sus bromas, por lo que desconocían que posteriormente viajaría a Rusia.

Trabajó en hoteles y seguridad

Las personas consultadas coinciden en que Ávila Espaillat había desempeñado distintas labores antes de viajar.

Su tía explicó que trabajó en seguridad y como salvavidas en hoteles, además de realizar un curso relacionado con esa función. También señaló que en algún momento fue policía municipal.

Según Massiel, Juan Carlos había laborado en diferentes establecimientos de la zona turística y se mantenía buscando oportunidades de empleo.

Su amigo Martín Mercedes Castillo también indicó que trabajaba en ranchos turísticos y hoteles.

Martín afirmó que, hasta donde conoce, Juan Carlos no había recibido entrenamiento militar, salvo instrucciones relacionadas con salvamento acuático durante sus labores en hoteles.

Francisco Javier ofreció una versión similar y dijo que tampoco tenía conocimiento de preparación militar previa.

Había hablado de viajar a Rusia

Martín Mercedes Castillo explicó que había escuchado a Juan Carlos decir que viajaría a Rusia, aunque inicialmente no le dio importancia porque pensó que se trataba de una de sus habituales bromas.

Lo describió como una persona conocida en la comunidad, conversadora, bromista y decidida.

Martín afirmó que no ha vuelto a comunicarse con Juan Carlos desde su partida y que tampoco conoce el proceso mediante el cual llegó a incorporarse al servicio militar ruso.

Dijo además que desconoce si fue engañado o si desde el principio sabía que terminaría relacionado con actividades militares.

“En particular no sé si fue engañado o cómo sucedió, pero su decisión fue muy personal”, expresó.

Un contrato por un año, según la familia

Massiel relató que Juan Carlos le comunicó que había firmado un contrato por un año.

Según la familiar, el joven le decía que todavía le quedaban varios meses y que debía permanecer allí hasta completar el período establecido.

También aseguró que le comentó que recibiría un bono inicial y posteriormente un pago mensual, aunque dijo desconocer las cantidades.

La mujer recordó que en algún momento le planteó la posibilidad de buscar una forma de pagar los gastos de regreso, pero que Juan Carlos le respondió que no podía abandonar el compromiso porque había firmado un contrato y los gastos ya habían sido cubiertos.

La última comunicación

La familia afirma que tuvo comunicación reciente con Juan Carlos, específicamente el pasado lunes 14 de septiembre.

Óscar explicó que su hermano le escribió alrededor de las 4:00 de la madrugada y que él respondió aproximadamente a las 7:00 de la mañana, tomando en cuenta la diferencia horaria.

Massiel también situó en ese período la última comunicación que tuvo con su sobrino.

Según la tía, Juan Carlos les advirtió que permanecería varios meses sin comunicación y que estaría acompañado por otro hombre, a quien identificó como un colombiano de apellido Vargas.

También afirmó que el joven les comunicó que había sido trasladado de una “zona amarilla” a una “zona roja”.

La familiar no explicó qué significaban específicamente esas denominaciones y el documento aportado tampoco establece a qué lugares, unidades o niveles de riesgo corresponderían.

“Que venga vivo”

La incertidumbre mantiene preocupada a la familia en Higüey.

Óscar describió a su hermano como una persona servicial, alegre y relajada, y aseguró que la principal preocupación de la familia es que pueda regresar con vida.

Massiel expresó el mismo deseo.

“Pedirle a Dios que lo traiga vivo. Es lo que queremos todos”, manifestó.

Según Óscar, su madre se encuentra muy triste y preocupada. Los padres de Juan Carlos, de acuerdo con la familia, han preferido no ofrecer declaraciones a los medios, pero esperan que su hijo pueda regresar sano y salvo lo antes posible.

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