Connect with us

Opinion

EL NUEVO MAPAMUNDI TRUMPISTA: América Latina, ¿la nueva casa del "Gran Israel"?

Published

on

Estados Unidos ya no es la superpotencia que fue después de la Segunda Guerra Mundial. Es un imperio económicamente quebrado que ha declarado una guerra contra el mundo y, en esa guerra, se está quedando completamente aislado.

Sin amigos, sin aliados reales. Solo le quedan Israel y los gobiernos lacayos de América Latina que aún se prestan a su juego.

1. Un imperio sin armas, sin petróleo y sin dólar

El mito de la invencibilidad militar estadounidense se derrumbó. Washington se está quedando sin armas, vaciando sus arsenales en Ucrania y en el financiamiento de la guerra interminable de Israel en Medio Oriente. Sus reservas estratégicas de petróleo están en mínimos históricos y, lo más grave, ha perdido el monopolio del petrodólar. El mundo ya no necesita dólares para comprar energía. China, Rusia, India y hasta Arabia Saudita comercian en otras monedas.

A lo interno, la crisis es total: una crisis inflacionaria que golpea el combustible, una crisis de vivienda impagable para la clase trabajadora y una crisis social profunda marcada por la epidemia de opioides que está matando a una generación entera.

2. El deterioro de la gobernanza y el giro autoritario

La gobernanza interna se deteriora a pasos acelerados. A golpe de órdenes ejecutivas y ordenanzas inconstitucionales, se está interviniendo el sistema electoral, criminalizando la migración y desmantelando los contrapesos democráticos. Es el avance del autoritarismo con fachada de democracia. La crisis migratoria es usada como excusa para militarizar las calles y suspender derechos.

3. La traición al pueblo americano y la subordinación a Israel

Y aquí está la gran contradicción que ya ni siquiera su propia base puede ocultar. El movimiento MAGA, la base política que llevó a Donald Trump al poder, hoy lo denuncia por traición.

Lo acusan de postergar los intereses del pueblo americano — que votó por terminar las guerras, recuperar la industria y cerrar la frontera — para subordinarse completamente a la política de Israel: una política de guerra interminable, de neocolonialismo y genocidio en Medio Oriente. El dinero del contribuyente americano no va a Ohio o a Texas, va a Tel Aviv.

En vez de hacer América Grande Otra Vez, se está haciendo a Israel más grande.

4. El error estratégico fatal: olvidar a China

Mientras Washington se entierra en el Medio Oriente y se pelea con todo el planeta, abandona la única política estratégica que realmente importaba para su supervivencia hegemónica: enfrentar y contener a China.

China es la única nación en la historia reciente que tiene la capacidad económica, tecnológica y militar para quitarle a Estados Unidos el poder hegemónico que ha disfrutado desde 1945. Y Washington, distraído en guerras de terceros y defendiendo a sus gobiernos lacayos en América Latina, le está regalando el tablero mundial a Pekín.

Por eso este nuevo mapamundi trumpista necesita desesperadamente a América Latina. Al perder Europa, perder Asia y perder el mundo árabe, necesita convertir a nuestro continente en su patio trasero incondicional, en la nueva casa del "Gran Israel": una zona de reserva de recursos, de votos sumisos en la ONU, de bases militares y de negocios para su complejo militar-industrial.

Un imperio quebrado que ya no conquista el mundo, solo intenta atrincherarse en América.

Franklin Rosa

Trending