Connect with us

Nacionales

Cancillería declaró confidencial acuerdo que permitió operaciones aéreas de EE. UU. en RD

Published

on

Santo Domingo. – Recientemente, se han revelado detalles sobre un acuerdo que permitió a aeronaves de los Estados Unidos utilizar espacios estratégicos en la Base Aérea de San Isidro y el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) hasta abril de 2025. Sin embargo, la información relacionada ha sido declarada confidencial, justo un día antes del anuncio oficial realizado por el presidente Luis Abinader.

La información fue solicitada a través de un pedido de acceso a la información pública dirigido al Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex). No obstante, la institución se negó a proporcionar los documentos que detallan las disposiciones y alcances de los permisos otorgados al gobierno estadounidense.

La Cancillería justificó su negativa basándose en la resolución número 008-2025, firmada el 26 de noviembre de 2025 por el canciller Roberto Álvarez. Esta resolución establece que:

“Los documentos, informes, comunicaciones y demás piezas documentales generadas o procesadas en el marco de las conversaciones, negociaciones y coordinaciones entre la República Dominicana y los Estados Unidos de América relativas a la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico son considerados confidenciales.”

Documentos restringidos y su alcance

La negativa de acceso se extiende a “todos los registros y piezas procesadas en el marco de la ampliación de la cooperación bilateral antinarcótica”, sustentándose en un acuerdo firmado en 1995 y ratificado en 2003. Según la resolución, incluso el personal del propio Mirex necesita autorización expresa del canciller para acceder a estos documentos.

Operaciones y despliegue militar en RD

La Presidencia había informado que Estados Unidos enviaría aviones cisterna KC-135 para operaciones de patrullaje y reabastecimiento aéreo, así como aviones de carga C-130 Hércules destinados a evacuaciones aeromédicas, combate de incendios y asistencia en desastres. Este despliegue fue oficialmente vinculado a la denominada “Operación Lanza del Sur”.

Registros periodísticos indican que, a principios de diciembre de 2025, un avión C-5 Super Galaxy aterrizó en la Base Aérea de San Isidro, mientras que un C-17 Globemaster III llegó al AILA, aparentemente para el transporte de suministros. Posteriormente, se reportó la llegada de al menos seis aeronaves KC-135, que operaron desde una base logística improvisada en el Aeropuerto Internacional de Las Américas.

Defensa de la soberanía nacional

El presidente Abinader defendió el acuerdo, asegurando que no comprometía la soberanía nacional, sino que, por el contrario, la fortalecía mediante el refuerzo del “anillo de protección aérea y marítima” frente al crimen transnacional. El mandatario argumentó que esta cooperación permitiría a la Armada Dominicana acceder a tecnología especializada e información estratégica.

En junio de 2025, ambos gobiernos habían renovado un memorando relacionado con el sistema CSII, un mecanismo que facilita el intercambio de datos de radares para vigilancia terrestre y marítima. Este documento establece que, en caso de que los radares dominicanos se integren al sistema estadounidense, Washington podría instalar equipos de red en territorio dominicano, mientras que el Estado dominicano asumiría las facilidades logísticas, suministro eléctrico y acceso para mantenimiento.

El pasado 21 de marzo, el Comando Sur de los Estados Unidos confirmó a través de la red social X la conclusión de las operaciones de sus aeronaves en territorio dominicano, tras finalizar las acciones multinacionales contra el tráfico ilícito en el Caribe. La salida de las aeronaves ocurrió pocos días antes de que venciera el permiso otorgado por el Poder Ejecutivo.

Trending