Opinion
Recordando un buen referente

Hace unos días, estuvimos presentes en una conferencia “Manuel Arsenio Ureña”. “La dignidad como eje de la justicia”. “Familia, empresa y Estado en la construcción de la sociedad que queremos”.
Nos hizo recordar el trabajo de un hombre como don Manuel Arsenio Ureña, que hizo en vida, lo que nos recuerda que todo depende del accionar que llevas a cabo y sobre todo del legado que hayas dejado con aquello que has logrado mientras hayas existido.
Don Manuel, fue siempre un hombre campechano, sencillo, afable, cercano, humilde y humano. Y estas características no las encontramos en todo ser humano que ha alcanzado el éxito, no solo empresarial sino de cualquier naturaleza.
Es un hombre que supo valorar lo que había sido llegar desde los cimientos de la pobreza económica, de las caídas en el camino, pero haber llegado tan alto, nunca le permitió olvidar quién era y cuáles eran y habían sido sus orígenes.
Algo, que no todos de quienes han probado el néctar de los logros y las euforias, tienen la características de no olvidar que esos esfuerzos y éxitos no lo han logrado solos, sino es en compañía de algún equipo o de personas que han confiado en ellos.
Este hombre, pudo comprender que a través del trabajo y el esfuerzo, no solo podía lograr sus metas personales, sino, cómo contribuir de manera positiva al desarrollo y mejoría en el sentido, no solo económico, sino social, de su región, comunidad y país. Y esto pudo hacerlo don Manuel Arsenio, que hoy, recordamos, a propósito de esta actividad a la cual fuimos convocados.
Es el tipo de seres humanos, que sin importar su estatus o título o calidad, mantuvo ese don de humanidad, y de siempre dar más que pensar en recibir. Sin olvidar la importancia de la enseñanza y educación familiar y el amor que en la misma se crea.
No era persona de guardar rencores ni resabios ni prejuicios. Supo crear en su momento, lo que es capaz de lograrse a través del ingenio aprendido en su existencia desde sus orígenes en San José de las Matas, como hacer posible empresas que eran dinamismo para Santiago y desde aquí, para todo el país.
Qué bueno, que aún después de años de su partida física, su espíritu y legado, no solo sigue calando en su familia, sino en todo aquel que busca mejorar con su rol, todo su entorno sin esperar nada a cambio, y que seas recordado siempre como un alguien que dejó huellas y valores positivos en cada uno de los que le conocieron y de los que hoy están obligados a ver su caminar y saber que es posible ser alguien productivo desde su ámbito empresarial sin solo quedarse en lo que te produce esa actividad, sino que tus resultados superan eso con creces.
Qué bueno que pudimos estar presentes en algo que para nosotros fue más allá que una simple conferencia, porque nos permitió recordar que aquello que vale en los hombres, más que su ego, es su impronta y aquello que dejas en los demás. Don Manuel Arsenio Ureña, desde este escrito, gracias porque aún, sigue siendo referente como hombre, ciudadano, esposo, padre, empresario y hombre de bien, creyente y buen ejemplo para todos.

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