Elecciones en la UASD (2)

Los dos candidatos a la rectoría en las elecciones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo: Editrudis Beltrán y Jorge Asjana, dos experimentados académicos de larga vida universitaria, deben saber que tienen que tener actitud, coraje y un programa para transformar la academia; enfrentar los viejos problemas y los grupos que traban el desarrollo académico científico de la UASD, no deben limitarse a administrar la permanente crisis económica y docente.

La academia es el único bastión progresista logrado
de la Revolución de Abril de 1965, tras el desarrollo del Movimiento Renovador Universitario, mediante la lucha permanente, se ha preservado como patrimonio del pueblo dominicano.

La UASD ha acompañado al pueblo en su larga lucha por la democracia y la libertad, es la única institución del país con naturaleza democrática e independiente del poder de la oligarquía.

La primera década de existencia, después del Movimiento Renovador Universitario fue de abierta confrontación con el gobierno balaguerista en defensa del Fuero y la Autonomía Universitaria. Su lucha reivindicativa por mayor presupuesto para la UASD, puso en Jaque al gobierno balaguerista y pagó con sangre de sus hijos, la osadía de enfrentar a Balaguer, gloria a los momentos históricos y a sus mártires.

Desde la caída de la dictadura trujillista, dos hechos históricos importantes han acontecido en la vida de la UASD: la promulgación de la Ley 5778 del 31 de diciembre 1961, que consagra el Fuero y la Autonomía, y el Movimiento Renovador Universitario, enarbolando los postulados de Córdoba: cogobierno, fuero, autonomía, libertad de cátedra, el carácter público de la enseñanza universitaria.

La Ley 5778 ha sido profanada por los gobiernos en todos sus aspectos. El Fuero ha sido violado varías veces por intervenciones y ocupaciones militares y derogada la Ley en su artículo 2, sobre el Fuero, mediante la Ley N0.292, del Triunvirato. Hasta la fecha esta afrenta no ha sido subsanada, ni rectores que se preocupen por la corrección de este agravio histórico.

La Autonomía, violada y manipulada desde el mismo origen de la Ley, pues nunca se ha honrado su mandato de entregar el 5% del presupuesto de la nación a la UASD. Esta situación contribuye a que la universidad pierda su autonomía e independencia al estar mediatizados sus ingresos y no poder desarrollar sus planes de desarrollo académico.

Desde la lucha por el medio millón, larga y tortuosa ha sido la gestión financiera de la UASD, déficit tras otro, una precariedad permanente que ha afectado seriamente su desarrollo docente, de investigación, su planta física, su equipamiento docente, manteniendo a la UASD en el subdesarrollo académico y científico muy lejos de la excelencia académica.

La universidad ha perdido su actitud crítica ante el modelo neoliberal de dominación y ha estado ausente en las grandes luchas de nuestro pueblo contra la corrupción y el saqueo impuesto por la partidocracia decadente y la oligarquía. Necesitamos más que nunca unas autoridades y una familia universitaria que transforme la universidad para ponerla al servicio del pueblo en su lucha contra el neoliberalismo y el capitalismo salvaje que lo privatiza todo.

Hemos salvado ocasionalmente, la grave y caótica situación financiera, eligiendo autoridades cercanas al gobierno de turno para que puedan, mediante el cabildeo y el servilismo, lograr la intervención puntual del gobierno, que a veces viene acompañada de corrupción y de negocios espurios para los asociados del gobierno, como fue el famoso parqueo de la UASD.

Las nuevas autoridades deben de estar conscientes de esta realidad que castra el desarrollo científico e independiente de la academia, y no seguir la misma historia de servilismo y dependencia económica del gobierno, existiendo una Ley que otorga el derecho del 5% para la UASD.

 El nuevo rector y la familia universitaria deben de luchar y exigir al gobierno del cambio y de la transparencia, como se pregonan, el cumplimiento de la Ley 5778, con la verdadera autonomía e independencia, el 5% para la UASD.

Hay que señalar que los programas de ambos candidatos a la rectoría de la academia, no consignan la justa lucha por el cumplimiento de la Ley 5778, el 5% para la UASD. Todo indica que vamos de nuevos por el camino de administrar crisis y depender de las asignaciones presupuestarias antojadizas que le asigna el gobierno.

Por último, las nuevas autoridades deben superar el estado de desacato que vive la UASD por incumplimiento de la Sentencia del Tribunal Constitucional que favorece a 5 profesores jubilados y la rectora Emma Polanco, continuo con el desacato, sin tener en cuenta que es pasible de consecuencias penales.

Franklin Rosa