Opinion
Un Momento – Hechos para salir mar adentro
Un barco está seguro en la orilla, pero no fue creado para quedarse allí. Así también la vida de cada persona: Dios no nos llama a la comodidad ni al miedo, sino a avanzar, a confiar y a arriesgar por aquello que da verdadero sentido. Permanecer en lo conocido puede parecer seguro, pero nos impide crecer, amar y servir. Salir mar adentro implica enfrentar incertidumbres, pero también descubrir horizontes nuevos. En la familia, en el trabajo, en la fe, estamos llamados a dar pasos valientes, a no quedarnos detenidos. Quien confía en Dios aprende que, aun en medio de las olas, nunca navega solo y siempre encuentra rumbo.
Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.