Opinion
El Mirador – ¡No a la explotación de oro y apoyo al bosque!
La mayoría de dominicanos debe seguir luchando en contra de la destrucción de nuestros bosques, ríos y otras riquezas naturales, porque hay una menoría que quiere seguir acumulando millones de pesos, dólares o euros a base de dejar al país sin esos tesoros.
Preferimos los bosques, los ríos, cañadas y arroyos sin contaminación artificial, como los animales que viven en esos lugares, que el oro, la plata, el cobre u otros minerales preciosos, que lo más justo es que sigan debajo de la tierra.
¡Hay que combatir las malas intenciones de los enemigos de la Patria! Así de simple.
Para lograr los objetivos deseados, la mayoría de dominicanos, de Este a Oeste, de Sur a Norte, tenemos que unirnos con el propósito de frenar las ambiciones de grupos económicos nacionales e internacionales. ¡A ellos lo único que les importa es el dinero!
Es importante que la lucha se mantenga, porque hasta el momento, lo que hay son contratos de exploraciones, no de explotaciones, en lo que respecta a los minerales de la Cordillera Central, especialmente de San Juan de la Maguana.
En el caso de la Cordillera Septentrional, hasta lo que se sabe, lo que hay son intenciones para explotar sus minerales. En cualquiera de los casos, estamos opuestos.
El proceso de exploración del Sur se inició en el año 2005. Como lo que hay son investigaciones, ya se sabe que en el Sur hay oro y otros minerales preciosos. ¡Pero los daños son mayores que los beneficios!
La explotación de esos minerales significa más enfermedades, porque los habitantes de esos lugares estarían ingiriendo agua contaminada con productos venenosos.
Todos los ríos, incluyendo el Yaque del Sur, serían contaminados. Eso multiplicaría la muerte de residentes de esa zona y de cualquier otra vista para la explotación minera, como es el caso de la Cordillera Septentrional, donde nacen los Ríos Licey, Arroyo Bellaco, Miguel Sánchez, Yaroa y otros que aportan sus aguas a los residentes de parte del Cibao Central.
¿Qué logró el país con las explotaciones mineras de Cotuí, la zona de Vega y otros lugares? Casi nada. Entonces para qué seguir destruyendo nuestros bosques.
¡Para seguir enriqueciendo a grupos de empresarios nacionales y extranjeros desalmados, a costa de la desaparición de generaciones de humanos o animales!
Donde hay explotaciones mineras, las aguas dejan de ser consumibles y si son usadas, se convierten en “alimentos” para agilizar la muerte.
En San Juan, donde se quiere extraer oro y otros minerales, hay ríos y otros yacimientos “agüíferos” preciosos. ¡No dejemos que esos grupos de explotadores acaben con una parte de las riquezas naturales del país!
En la Cordillera Central nacen varios de los ríos más largos y caudalosos de la Isla. Citamos a Yaque del Sur, Yuna, Artibonito, Nizao, Yaque del Norte, San Juan y otros. ¡Todos estarían amenazados con las explotaciones mineras en el Sur!
Los descendientes de lugares montañosos, como es mi caso, que soy nativo de la Sección Bocas de Licey del Municipio de Tamboril, en la Cordillera Septentrional (en el Norte), colindante con Arroyo del Toro, Provincia Puerto Plata, queremos seguir disfrutando de nuestras bellezas naturales, de los ríos, los arroyos, las cañadas, los bosques y los animales.
¡No queremos el dinero proveniente de los minerales!
Mi interpretación política
El presidente Luis Abinader, que tiene una fortuna económica, igual que sus hermanos, ganada honestamente, no debe dejarse arrastrar por quienes buscan estar amparados en la “sombra” del gobierno, para seguir su política de destrucción de los recursos naturales.
Debemos admitir que los contratos de exploraciones mineras no son responsabilidad del actual gobierno. ¡Pero es el que está dirigiendo el gobierno!
El Presidente de la República está en el deber de dejar sin efecto las explotaciones mineras. Debemos aclarar que las exploraciones son investigaciones, que se hacen para saber si hay o no minerales explotables en cualquier parte del país. ¡Escribimos para diferentes lectores!
El gobierno, con el Presidente Luis Abinader a la cabeza, debe entender que el país ya está en un proceso pre-electoral, que cualquier “chispa enciende el fogón”.
Sabemos que la oposición política se alimenta de este tipo de problema, pero en los actuales momentos se necesita del respaldo colectivo, incluyendo sectores del gobierno que apoyan la naturaleza.
¡Y la presión en el costo de la vida, generada básicamente por los altos precios de los combustibles, es otro detonante! Son dos temas que del gobierno no manejarlos con sabiduría, terminarían en malas consecuencias políticas para el gobernante Partido Revolucionario Moderno. ¡Y ya tenemos los primeros resultados negativos!
¡Gracias por leernos!