Opinion
Un Momento – El alma necesita detenerse
La prisa de cada día puede llevarnos a vivir corriendo, pero sin saber hacia dónde. Entre compromisos, preocupaciones y tantas voces que reclaman nuestra atención, podemos terminar olvidando cuidar el alma. Este jueves hagamos un alto. Dejemos por un momento el ruido y abramos las Escrituras. Allí Dios sigue hablándonos con una Palabra que no envejece, que ilumina nuestras decisiones y devuelve sentido a nuestros pasos.
Quien alimenta su corazón con la Palabra de Dios encuentra una fuerza que ninguna dificultad puede destruir. Las tormentas de la vida llegarán, pero no podrán derribar fácilmente a quien ha puesto sus raíces en Dios. Hoy detengámonos, escuchemos y dejemos que su Palabra vuelva a ordenar nuestro corazón. Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.