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Putin inicia su visita a China con un enfoque en la cooperación estratégica

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Pekín, China. – El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha comenzado este martes su visita número 25 a China, con una agenda centrada en la coordinación ante crisis internacionales, el fortalecimiento de la asociación estratégica entre ambos países y la posibilidad de avanzar en nuevos acuerdos energéticos relacionados con petróleo y gas.

Este viaje del mandatario ruso llega apenas una semana después de la visita a Pekín del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Esta situación ha sido utilizada por los medios oficiales chinos para presentar a la capital asiática como un “epicentro de la diplomacia mundial”.

Detalles de la agenda

La visita oficial de Putin, que se extenderá por dos días, coincide con el 25 aniversario de la firma del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre China y Rusia, así como con el 30 aniversario de su asociación estratégica bilateral.

Según ha informado la Cancillería china, Putin sostendrá conversaciones con el presidente chino Xi Jinping sobre las relaciones bilaterales y diversos temas internacionales de interés común, con el objetivo de aportar “más estabilidad” al escenario global.

Acuerdos y declaraciones conjuntas

El Kremlin ha adelantado que ambos mandatarios firmarán una declaración conjunta y varios acuerdos bilaterales adicionales. Además, el jefe del Estado ruso también mantendrá reuniones con otros altos dirigentes chinos.

En la víspera del viaje, Putin destacó que el tratado firmado hace 25 años sentó las bases de una “verdadera cooperación estratégica” y una relación beneficiosa para ambas naciones. El mandatario ruso afirmó que Moscú y Pekín desarrollan activamente sus vínculos políticos, económicos y de defensa, desempeñando un “importante papel estabilizador” en la escena internacional.

La guerra en Ucrania: un tema central

Uno de los principales asuntos que marcarán el encuentro será la guerra en Ucrania. Varios países europeos han reclamado a China que utilice su influencia sobre Rusia para favorecer una salida negociada al conflicto.

Recientemente, Pekín reiteró que aún existe “esperanza” para las negociaciones y aseguró que continuará desempeñando “un papel constructivo” en apoyo a los esfuerzos de paz.

El profesor Wan Qingsong, de la Universidad Normal del Este de China, declaró al medio local The Paper que la guerra en Ucrania constituye “una crisis internacional compleja” vinculada a la seguridad regional, las relaciones entre grandes potencias y la reconfiguración del orden mundial.

Desde el inicio de la invasión rusa a gran escala, China ha mantenido una posición ambigua. Por un lado, ha reiterado la necesidad de respetar la soberanía e integridad territorial de los Estados y, por otro, ha insistido en atender las “legítimas preocupaciones de seguridad” de todas las partes involucradas, en referencia a Rusia.

Es importante recordar que, poco antes del inicio de la invasión rusa a Ucrania, Xi Jinping y Putin proclamaron en Pekín una “amistad sin límites” entre ambas naciones.

Energía y comercio: pilares de la relación

Los medios estatales chinos destacan que el comercio bilateral entre ambos países alcanzó los 227,900 millones de dólares en 2025, impulsado por una mayor diversificación hacia maquinaria, tecnología, comercio electrónico y sectores emergentes, además del tradicional intercambio energético.

Uno de los proyectos estratégicos pendientes es la firma del acuerdo para desarrollar el gasoducto Fuerza de Siberia-2, una infraestructura de aproximadamente 2,900 kilómetros que transportaría gas ruso hacia China a través de Mongolia.

Durante el pasado año, Rusia suministró a China 101 millones de toneladas de petróleo y 49,000 millones de metros cúbicos de gas natural. Un eventual nuevo acuerdo energético podría añadir otros 50,000 millones de metros cúbicos adicionales.

Analistas señalan que el interés de Pekín en avanzar en el proyecto Fuerza de Siberia-2 también responde a la necesidad de diversificar fuentes energéticas, en un contexto marcado por las dificultades para el tránsito de gas licuado desde el golfo Pérsico a través del estrecho de Ormuz.

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