El Cibao

Jordi Veras denuncia que sistema penal dominicano da la espalda a las víctimas

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Santiago, República Dominicana. – Al cumplirse casi 16 años del atentado contra su vida, el abogado y comunicador Jordi Veras volvió a alzar la voz para denunciar que el sistema penal dominicano continúa actuando de espaldas a las víctimas y priorizando los derechos de los victimarios.

Durante un encuentro con representantes de la prensa, Veras recordó que el próximo 2 de junio de 2026 se cumplirán 16 años del intento de asesinato en su contra, originado por su labor como abogado en la defensa de Miguelina Llaverías, una mujer que había sido víctima de violencia en varias ocasiones. A partir de ese caso, explicó, quedó en evidencia un patrón que, según afirmó, hoy se repite en numerosos procesos judiciales: la falta de protección efectiva para las víctimas, especialmente mujeres sobrevivientes de violencia.

“El sistema no está equilibrado”

Veras sostuvo que el Código Procesal Penal y su aplicación actual favorecen al imputado, mientras las víctimas quedan rezagadas y desprotegidas.

“Este sistema tiene que regularse, tiene que equilibrarse. Aquí no hay equilibrio; el sistema penal no está equilibrado”, expresó.

Asimismo, señaló que las víctimas son quienes deben asistir constantemente a audiencias, soportar reenvíos y enfrentar solicitudes recurrentes de libertad condicional.

“Ahora las víctimas son las que tienen que estar yendo a las audiencias, soportando reenvíos y solicitudes de libertad condicional constantes, mientras el sistema solo piensa en el derecho del imputado a pedir su libertad”, afirmó.

El abogado explicó que desde 2022 ha tenido que presentarse en reiteradas ocasiones ante tribunales de San Cristóbal, La Vega y Najayo para oponerse a solicitudes de libertad condicional de varios de los condenados por el atentado en su contra.

Indicó que, gracias a su presencia y argumentación jurídica, no se les ha otorgado la libertad condicional; sin embargo, esto ha implicado una carga permanente para él y su familia.

Entre las situaciones que mencionó figuran:

Más de 60 reenvíos durante el proceso original.
Años de audiencias posteriores vinculadas a solicitudes de libertad condicional.
Traslados constantes desde Santiago hacia distintas jurisdicciones del país.
Veras denunció que muchas víctimas no cuentan con recursos económicos, tiempo ni acompañamiento legal para asistir cada vez que se conoce una revisión o solicitud de condenados por delitos graves.

La víctima en una “segunda cárcel”

El comunicador afirmó que, aunque los condenados cumplen penas en centros penitenciarios, las víctimas viven otro tipo de encarcelamiento emocional y psicológico.

“Ellos han estado presos 16 años, pero yo he estado en otra cárcel. De esos 16 años, siete los pasé en tribunales para lograr una sentencia definitiva y ya llevo cuatro años más asistiendo a audiencias de libertad condicional. Solo he tenido tres años de verdadera tranquilidad”, expresó.

A esto agregó las secuelas físicas y emocionales que le dejó el atentado, entre ellas:

La pérdida de un ojo.
Múltiples cirugías.
Años sin poder ejercer plenamente su profesión ni desarrollar con normalidad su vida cotidiana.
Pese a ello, criticó que el sistema parezca valorar únicamente si el condenado ha realizado cursos, estudiado idiomas o completado programas académicos dentro de prisión, ignorando el daño permanente causado a las víctimas y sus familias.

Falta de protección para testigos y víctimas

Durante el encuentro también abordó la inseguridad que enfrentan testigos y víctimas en los procesos penales. Veras reconoció que mantiene cautela cada vez que debe acudir a una audiencia.

“Yo no vivo con miedo, pero sí con cautela. La perversidad no termina aquí. En este país hemos visto testigos asesinados a la entrada de los tribunales y, aun así, no existe un sistema sólido de protección”, manifestó.

Añadió que el Ministerio Público no dispone de los recursos suficientes y que el sistema no garantiza verdaderamente la seguridad de quienes se atreven a denunciar.

Recordó que en su caso participaron 22 testigos, quienes tuvieron que sostener su presencia durante años de reenvíos y aplazamientos. A su juicio, muchas víctimas terminan desistiendo porque no pueden costear traslados, abogados privados ni ausencias reiteradas de sus trabajos.

Llamado a una reforma del sistema penal

Veras insistió en que su lucha no responde a un interés de venganza personal, sino a un compromiso con las víctimas que no tienen voz ni recursos para defenderse.

“Mientras tenga un hálito de respiración, voy a seguir acudiendo a donde se me llame. Cuando estoy en una audiencia, represento a cada víctima que no puede estar allí. El problema no es solo mi caso; es un sistema completo que mira primero al victimario y relega a la víctima a un segundo plano”, expresó.

El abogado planteó la necesidad de revisar la frecuencia y las condiciones de las solicitudes de libertad condicional, establecer mecanismos reales de información y participación para las víctimas y garantizar que las decisiones judiciales tomen en cuenta el daño causado y la realidad de quienes sufren el delito.

Finalmente, sostuvo que el país debe cuestionarse cuántas tragedias más serán necesarias para impulsar una reforma profunda del sistema penal dominicano.

“No podemos esperar a que una figura muy influyente sufra lo mismo para que el sistema cambie. El caso mío, el de Miguelina, el de tantas mujeres asesinadas y de tantas familias destruidas, cuestiona desde hace tiempo el sistema penal que tenemos”, concluyó.

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