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Impacto del bloqueo energético en Cuba: transporte y educación

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La Habana, Cuba. – Un día después de que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel reconociera el impacto de una orden ejecutiva estadounidense que dificulta el acceso de la isla al petróleo, comenzaron a manifestarse algunas consecuencias palpables. Entre ellas, se destacan la limitación del transporte público interprovincial y el llamado a la semipresencialidad en determinados centros educativos.

Situación actual en escuelas y servicios públicos

A pesar de estas medidas, durante un recorrido realizado este viernes en un medio de circulación nacional, se observó que las escuelas primarias y secundarias operaban con normalidad, al igual que los centros laborales, bancos, panaderías, bodegas y farmacias. Sin embargo, las estaciones de servicio presentaban largas filas de vehículos, una escena que se ha vuelto recurrente en los últimos años como parte de la prolongada crisis económica que afecta al país.

Voces de la Ciudadanía

En las calles, los ciudadanos expresaron su preocupación ante un panorama que podría agravarse por la falta de transporte y otros servicios esenciales. Cristina Díaz, empleada de 51 años y madre de dos hijos, compartió su sentir: “Se está viviendo como se puede. ¿Qué puedo hacer yo? Vivo aquí, nací aquí y me toca. Tengo que caminar para ir a trabajar y poder darles la comida a mis hijos”.

Respecto a las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con sanciones arancelarias a los países que suministren petróleo a Cuba, Díaz fue directa: “Que nos deje tranquilos”. La semana pasada, Trump firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles a los bienes provenientes de países que entreguen combustible a la isla, profundizando una política de sanciones que busca presionar un cambio político en Cuba.

Reconocimiento oficial del problema

El jueves, Díaz-Canel compareció durante dos horas en la televisión nacional, donde calificó la medida como un “bloqueo energético” y advirtió sobre su impacto en sectores clave. “¿Qué significa no permitir que llegue una gota de combustible a un país? Es afectar la transportación de alimentos, la producción, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, de las instituciones de todo tipo, la escuela, la economía y el turismo”, señaló el mandatario.

Según datos oficiales, Cuba produce apenas el 40 % del combustible que consume, lo que agrava la situación actual.

Como respuesta inmediata, la empresa nacional de transporte anunció que varios servicios en el oriente del país quedarían limitados. Asimismo, la Universidad de La Habana, ante el déficit energético, decidió posponer actividades colectivas y extender la modalidad semipresencial en algunas carreras de nivel técnico superior.

Funcionamiento del transporte en La Habana

En La Habana, se observó un funcionamiento relativamente normal de taxis, motos eléctricas colectivas y microbuses de centros laborales, aunque no se apreciaron ómnibus de rutas regulares en circulación. “Estoy muy preocupada”, comentó Solanda Oña, librera de 64 años. “Anoche varias personas no pudieron regresar a sus casas por la ausencia de ómnibus. Por el momento, ahora no hay”.

Resiliencia y planes del gobierno

Díaz-Canel exhortó a la población a resistir y aseguró que el Gobierno tiene planes para enfrentar la crisis, adelantando que en los próximos días se anunciarán nuevas disposiciones de ahorro de combustible. “La gente va a decir: ¿otra vez sacrificio? Pero si no resistimos, ¿qué vamos a hacer, rendirnos?”, cuestionó el mandatario.

Mientras tanto, en las calles persiste la incertidumbre. “¿Más sacrificio, en serio? ¿De qué? No hay más nada que sacrificar”, expresó Emilio Padrón, estudiante de gastronomía de 21 años, quien manifestó su desconfianza hacia las intenciones del Gobierno estadounidense, al que atribuye intereses ajenos al bienestar del pueblo cubano.

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