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Episcopado Dominicano advierte sobre ideologías que afectan la identidad

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Santo Domingo. — La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) emitió un mensaje este martes, en el que expresa su preocupación por la creciente propagación de ideologías que, según su análisis, buscan normalizar comportamientos que son contrarios a la ley natural. En este contexto, los obispos hicieron un llamado a la defensa de la familia, al fortalecimiento del Estado de derecho y a la lucha contra la corrupción y la impunidad.

En su comunicado, con motivo del 182 aniversario de la Independencia Nacional, los obispos enfatizaron que ciertas corrientes de pensamiento se han infiltrado en la sociedad “como un cáncer silencioso”, afectando la identidad del individuo.

“Queremos llamar la atención sobre un tema que se ha ido insertando en la sociedad como un cáncer silencioso que está dañando la identidad del individuo. Nos referimos a la propagación de ideologías que pretenden normalizar comportamientos contrarios a la ley natural y objetivamente desordenados; por ejemplo, personas que se autoperciben como animales, objetos inanimados y de otra índole”, expresó la CED.

Defensa de la familia y reforma legal

En relación con la propuesta de reforma a la Ley 136-03, la Iglesia reiteró la necesidad de proteger la estructura fundamental de la familia. Advirtieron que “cualquier atentado contra el núcleo familiar es una amenaza contra la esperanza de la sociedad”. En este sentido, instaron a enfrentar los males que afectan a la familia y, por ende, a la sociedad.

Corrupción, impunidad y crisis social

El Episcopado también subrayó que la esperanza se manifiesta en sectores que claman por mayor transparencia ante la corrupción y la impunidad, denunciando la desigualdad y la acumulación desmedida de riqueza.

“Como hemos señalado, la corrupción y la falta de transparencia siguen siendo obstáculos para la justicia y la paz”, sostiene el documento.

Los obispos identificaron varios desafíos que afectan al pueblo y generan desesperanza, tales como:

  • Microtráfico que destruye comunidades.
  • Deshumanización en el ejercicio de la medicina.
  • Maltrato infantil.
  • Violencia en todas sus expresiones.
  • Inseguridad social.
  • Desacato a la ley y a la autoridad civil.
  • Corrupción política orientada al lucro en vez de la justicia.
  • Pérdida de las buenas costumbres.
  • Auge de los juegos de azar y sus falsas ilusiones.

Ante este panorama, invitaron a la sociedad a “peregrinar con esperanza”, trabajando de manera unida para transformar estas realidades.

Llamado al respeto de la ley y fortalecimiento institucional

El mensaje incluyó un llamado firme a respetar las leyes y fortalecer el Estado de derecho, considerando que la violación de las normas y el desacato a la autoridad debilitan la convivencia pacífica y el orden social. En este contexto, propusieron impulsar una formación ciudadana básica que promueva la conciencia legal, la responsabilidad cívica y la cultura de la legalidad.

Educación y dignidad humana

En el ámbito educativo, subrayaron la importancia de garantizar una formación integral basada en valores éticos y morales. Exhortaron tanto a organismos gubernamentales como a instituciones afines a velar para que los contenidos académicos tengan como eje transversal dichos principios. Además, destacaron el testimonio de vida como herramienta pedagógica fundamental.

Asimismo, alertaron sobre los riesgos culturales y tecnológicos que pueden afectar la dignidad humana, enfatizando que la tecnología debe estar siempre “al servicio de la dignidad humana, del bien común y de relaciones auténticas”. Por consiguiente, promovieron una educación que forme la conciencia y evite la deshumanización.

Un llamado a la acción

El mensaje concluye invitando a los dominicanos a asumir una participación plena, consciente y activa en la vida pública, inspirada en el bien común, la justicia social y la defensa de los más vulnerables.

“No estamos condenados a la desesperanza: Dios camina con nuestra nación y siembra en el corazón de nuestra gente la fuerza para construir un futuro más justo”, expresaron los obispos, cerrando su mensaje con un fuerte llamado a la esperanza y la acción colectiva.

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