Opinion
Un Momento – La creación no es un botín
La tierra no nos fue entregada para saquearla, sino para custodiarla. Sin embargo, la codicia ha convertido bosques, ríos, montañas y fuentes de agua en objetos de explotación, como si todo pudiera venderse, consumirse y destruirse sin consecuencias. No estamos simplemente ante un problema ambiental: estamos ante una crisis moral. Porque detrás de la destrucción de la naturaleza aparecen la codicia, el egoísmo, la indiferencia y la incapacidad de reconocer límites.
Hemos recibido la tierra como un don, no como una propiedad que podamos explotar hasta agotarla. Por eso, quienes destruyen nuestros recursos para enriquecerse, y quienes pudiendo impedirlo callan o miran hacia otro lado, también tienen una responsabilidad moral. No basta lamentarse cuando llegan la sequía, la contaminación o la escasez. Hay que actuar antes. Defender la creación exige coraje para enfrentar intereses, frenar abusos y poner la vida por encima del dinero. La creación es un regalo recibido, no un botín al servicio de nuestra ambición. Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.