Opinion
En nuestra opinión… SISTEMA CONTRA LA VICTIMA

Mientras el pasado miércoles 14 de los corrientes, estábamos en la larga espera de que nos tocará nuestro turno en el rol del gran listado de audiencias de ese día ante el Juez de Ejecución de la Pena en San Cristóbal. No vino a la mente, todo lo que ha sido este proceso, que inicio en el 2010 y si bien obtuvimos ganancia con sentencia definitiva en el 2017, tenemos ya más de tres años en yendo a tribunales buscando defender todo esto, ante la Jurisdicción de Juez de Ejecución de la Pena, en La Vega, San Francisco de Macorís y San Cristóbal, o sea, que apenas hemos tenido dos años de tranquilidad y sosiego, y cuántas víctimas podrían someterse a este calvario.
Esta era otra de más de diez ocasiones que hemos estado haciendo acto de presencia en esa jurisdicción en los últimos tres años que hemos estado cumpliendo con la responsabilidad como ciudadano, abogado y víctima de un hecho del cual sobrevivimos de manera milagrosa.
Estando en espera nos seguimos ratificando la idea del por qué las víctimas dentro del Sistema Penal Dominicano siguen teniendo toda la carga y las que llevan lo más pesado en el mismo. Sin embargo, hoy día, ese derecho de igualdad no se verifica a favor de las mismas, sino que prima más el derecho de defensa que posee el imputado.
El imputado con el tiempo conoce las debilidades del sistema mismo o de cómo por el ejemplo en aspecto de libertad condicional qué “requisitos” formales debe cumplir para una vez cumpla mitad de la pena iniciar sus solicitudes de libertad condicional. Y es ahí donde comienzan a realizar todo los cursos que se le ocurra, que parece que lo que existe es más cantidad que la calidad misma de la reeducación.
En esto la víctima es dejada de lado y cada vez que se da cualquier movimiento del imputado, se entera años después cuando estando en alguna solicitud de estas ya mencionadas sabe todo lo que ha estado permitiendo el sistema, como cambiar constantemente de recinto el imputado. Y por lo regular, terminan en aquellas jurisdicciones que tienen “mejor historial otorgando libertad condicional”.
A todo esto, la víctima tiene que moverse de un lugar a otro en el país para estar presente en cada audiencia de su caso ante algún pedimento del imputado de su proceso, el cual puede hacerlo en varias ocasiones durante el año. O sea, que la víctima puede pasarse todo un año en estos afanes. Sin contar, todo el tiempo en años que tuvo que dedicarle a buscar justicia en su caso hasta obtener sentencia definitiva.
Que esto puede traducirse en cuatro o seis años hasta obtener decisión de la Suprema. Para que al poco tiempo esté nuevamente en tribunales de Ejecución de la Pena.
A todo esto, le sumamos, que toda víctima de un proceso criminal debe echarse el sistema arriba, porque debe buscar su propio abogado, a diferencia del imputado que tiene uno pago por el Estado y muy bueno. Luego, estar siempre arriba de citaciones, de cómo va el Ministerio Público con el expediente y que el día de cada audiencia todo esté listo para ser conocido, si no es que el imputado tiene algún “pedimento”, que se convierte más en un incidente muchas veces necio para evitar el conocimiento de la causa o buscar cómo se va cansa o se jarta (dicho en buen dominicano) quien ha resultado afectado con el hecho y luego por el mismo sistema que se supone debe protegerlo y saberlo acompañar como parte.
Asimismo, debe estar atento, la víctima, de que cada testigo que es para probar su querella y la acusación del Ministerio Público, esté en cada audiencia del juicio de fondo, sin contar esas veces que tenga que ser reenviado el proceso. Y que muchas veces sucede, que esos que ha visto o escuchado y sobre lo que van a declarar, desparecen y dejan de ir porque lo hacen por un deber o por responsabilidad, pero tienen un trabajo que proteger y no pueden estar solicitando permisos o simplemente, también se cansan de las mal llamadas “estrategias” de algunos abogados de la defensa para provocar reenvíos.
Como pueden ver, tan solo algunas de las peripecias que toda víctima dentro del sistema judicial nuestro tiene que atravesar para lograr justicia y que luego de un golpe y porrazo, algún Juez de Ejecución, tome más en consideración al imputado que a una víctima que ha tenido que cargar con todo y una sociedad que no ha sido satisfecha en su requerimiento frente al hecho.

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