Opinion
Del Escritorio. NO NOS QUEJEMOS.
Hace más de un me, que todos fuimos testigos o escuchamos hablar sobre el caso de
Deyvi Abreu, el conductor del camión de basura que resultó asesinado en el parqueo
trasero del Palacio de Justicia de Santiago, que buscando refugio y ayuda, no
encontró protección. Como minutos antes lo había intentado hacer vociferando a un
destacamento policial para que alguien pudiera ayudarlo y protegerlo, pero también
fue dejado solo.
Este ha sido un hecho que ha marcado un antes y un después para los motoristas que
andan en las calles como es la realidad de que ellos imponen el orden del desorden.
Si bien es cierto que al momento existen cerca de siete motoristas con prisión
preventiva en contra del joven conductor ya fallecido.
Una vez ocurrido aquel hecho esto no ha detenido a una serie de personas que
conduciendo estos motores con la misma imprudencia, violencia y brutalidad han
seguido en las calles agrediendo a ciudadanos rompiendo sus vehículos y atacando a
los conductores de éstos.
Lo último que resaltó la semana pasada de acciones vandálicas llevadas a cabo por
esa clase de motoristas que parecen creer que las vías son de su parcela y que todo
el conduce a parte de ellos, no es un sujeto con derechos y que deba ser respetado,
fue el ataque llevado a cabo por un grupo de éstos en contra de un conductor de un
vehículo de transporte escolar de los denominados TRAE (SISTEMA NACIONAL DE
TRANSPORTE ESTUDIANTIAL), así como de la auxiliar y de otro chofer, golpeando
de forma salvaje.
Todo ese hecho injustificable, fue debido a un roce con uno de los motoristas que
transitaban por un sector de Herrera en Santo Domingo.
Esto hecho en cualquier otro país en el que un autobús escolar fuera atacada, las
sanciones fueran sumamente graves, porque no solo fue el golpear de forma salvaje al
conductor que quedó gravemente herido, sino, teniendo niños dentro del vehículo sin
importarles esa situación. Entonces, todo esto, es para que nos tomemos más en
serio aún que las cosas hace tiempo que se salieron de control y si seguimos dejando
pasar el tema como algo más y lo normalizamos, no tendremos de que quejarnos en
un futuro que ya es presente.
También este acontecimiento nos trajo a la memoria, lo recientemente sucedido en el
Intrant con la Normativa 001’2025 del mes de octubre del 2025, en que se instruía a
todos los motociclistas a que adquirieran sus cascos y el de los pasajeros que
transportaban y que para ello daban un plazo de 180 días para entrar en vigencia, o
sea, a partir del 30 de abril del año en curso, 2026, se cumplían los mismos y por eso
se tomó esa fecha como punto de partido. Pero luego, llegó la nefasta decisión del
director del Intrant, alegando que nada de eso era real, cuando los videos y
documentación son muestras de todo y esto, a nuestro modo de ver, le brindó aun
mayor poder a ese sector.
Si queremos evitar peores consecuencias de las que hemos visto, debemos dejar de
hacer concesiones alegres, en detrimento del respecto a la institucionalidad y a la
autoridad, que ahora mismo se encuentra cuestionada, frente a estos sectores que en
su gran mayoría, se creen los nuevos dueños del país. Si no se asume como Estado,
estaremos pagando muy caro tal inercia y relajo, y luego, no tendremos de que
quejarnos.
Correo: jordiveras@yahoo.com,