Café 55

Bernardo Espinosa destaca beneficios de la modernización fiscal, pero advierte desafíos en evasión, endeudamiento y calidad del gasto público

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Santiago. – El asesor financiero y experto en materia fiscal Bernardo Espinosa valoró aspectos positivos de la reciente modernización fiscal aprobada por el Gobierno, aunque advirtió sobre desafíos pendientes relacionados con la evasión tributaria, el endeudamiento público, la informalidad y la calidad del gasto estatal.

Durante su participación en el programa El Café de Diario 55, Espinosa sostuvo que la nueva legislación presenta un enfoque más equilibrado que propuestas anteriores, al incluir incentivos para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y alivios para determinados segmentos de contribuyentes.

Explicó que la reforma busca concentrar la carga tributaria en las grandes empresas y en los asalariados de mayores ingresos, evitando afectar directamente el consumo mediante aumentos al ITBIS o a otros impuestos selectivos.

No obstante, consideró que la iniciativa fue aprobada con excesiva rapidez y señaló que algunos aspectos del proyecto pasaron prácticamente inadvertidos durante el proceso legislativo.

En cuanto al Régimen Simplificado de Tributación (RST), destacó la ampliación de los límites para acogerse a este mecanismo, lo que permitirá a más mipymes y profesionales independientes beneficiarse de un sistema más sencillo de cumplimiento fiscal y reducir cargas administrativas.

Asimismo, resaltó la eliminación del anticipo del impuesto sobre la renta para las mipymes y la flexibilización de los pagos para las medianas empresas, medidas que, a su juicio, mejorarán el flujo de caja de miles de negocios.

Espinosa recordó que las mipymes representan alrededor del 94 % del tejido empresarial dominicano, por lo que cualquier alivio tributario dirigido a este sector tiene un impacto significativo sobre la economía nacional.

Respecto a los asalariados, respaldó la propuesta del senador Omar Fernández de elevar el salario exento del impuesto sobre la renta hasta aproximadamente 52 mil pesos mensuales, argumentando que la indexación aprobada por la ley quedó por debajo de lo que correspondería según la inflación acumulada desde 2012.

También destacó el incremento del incentivo por gastos educativos para contribuyentes que pagan impuesto sobre la renta, así como el tratamiento especial previsto para familias con hijos con necesidades especiales o dentro del espectro autista.

En materia de ganancia de capital, valoró positivamente la reducción de la carga tributaria en determinadas operaciones inmobiliarias y en las transferencias patrimoniales entre padres e hijos, al considerar que estas medidas pueden contribuir a una mayor transparencia y formalización.

Sobre la denominada amnistía fiscal, aclaró que se trata más bien de una facilidad de pago para contribuyentes con deudas pendientes, mediante la reducción de recargos e intereses y la posibilidad de establecer acuerdos de pago de hasta 24 meses.

Sin embargo, cuestionó que la legislación no contemple incentivos para quienes han cumplido oportunamente con sus obligaciones tributarias.

El especialista señaló que la facturación electrónica constituye una herramienta importante para reducir los niveles de evasión fiscal, aunque advirtió que el incremento del impuesto a los débitos bancarios podría incentivar nuevamente el uso de efectivo y la informalidad en algunos sectores comerciales.

Asimismo, consideró que el Estado debe concentrar mayores esfuerzos en formalizar parte del amplio segmento de la economía que opera fuera del sistema tributario, en lugar de continuar aumentando la presión sobre los contribuyentes ya registrados.

En el ámbito macroeconómico, Espinosa indicó que el país ha experimentado una desaceleración producto de las tensiones internacionales y de los conflictos geopolíticos recientes, aunque observó señales de mejoría conforme disminuyen esos factores externos.

Precisó que cualquier recuperación económica que pueda registrarse en los próximos meses responderá principalmente a la reducción de las presiones internacionales y no necesariamente a los efectos inmediatos de la reforma fiscal.

Sobre las finanzas públicas, explicó que el crecimiento sostenido del endeudamiento ha incrementado significativamente el costo del servicio de la deuda, limitando recursos que podrían destinarse a inversión pública y programas sociales.

En ese sentido, definió la legislación aprobada más como un plan de mitigación de crisis que como una reforma fiscal estructural, al estimar que su principal objetivo es compensar los recursos utilizados por el Estado para financiar subsidios y programas de apoyo durante los períodos de mayor incertidumbre económica.

Finalmente, Espinosa llamó a los contribuyentes, empresas y profesionales a estudiar detenidamente la nueva normativa junto a sus asesores para identificar sus implicaciones y aprovechar los beneficios que contempla, especialmente para las mipymes.

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