Ya no se escriben

Esa palabra y esa expresión en 1650 en labios del canónico Gerónimo Inmolcácer decía así de manera completa: “Los milagros de la Virgen de la Altagracia son tantos que ya ni se escriben”. En 1650 se dijo esa frase y a través de los siglos se vive repitiendo. Hoy día decimos lo mismo: “Son tantos los milagros de la Virgen de Altagracia que ya no se escriben. Se viven, se narran, se cuentan de voz en voz”. Es muy interesante aquellos que así dicen: “Yo no creo en los milagros de la Virgen de la Altagracia”. Hay que decirle a esas personas que no es falta de fe, excúsenme: es ignorancia. Los invitamos a que lo estudien científicamente, porque ya no se escriben. La gente los vive y eso es maravilloso. La Virgen de Altagracia hace milagros y son tantos que ya no se escriben.

Hasta mañana si Dios, usted y yo lo queremos