Un país, de chiste

En República Dominicana, podemos decir que tenemos disposiciones de todo tipo y para regular a veces, hasta elementos que ya están regulados.  En fin, no podemos decir a que el problema, de haberlo habido, no es por falta de leyes, es por el hecho de que lo más difícil es hacerlas cumplir o seguir la normativa.  O a veces aquí los actores políticos en su mayoría cuando tienen la capacidad de decidir, buscan no regularlo todo para que a ellos mismos no se les aplique.

Esto indicado más arriba lo decimos, por el caso de la JCE y la reunión sostenida con los partidos políticos la semana pasada y en la que la entidad que funge árbitro imparcial, procedió a entregar un documento en la que establecía puntos que deben ser cumplidos y que todos las parcelas políticas deben respetar y hacerlas cumplir.  El chiste fue, que cada delegado de los partidos mayoritarios, solicitó llevar estás directrices para que las altas dirigencias decidieran si estaban de acuerdo o no.

Volvemos y repetimos, parecería una chanza de mal gusto, el ver como se violenta la institucionalidad y se rompe la autoridad y formalidad.  Porque primero, la JCE, no tenía que indicar en ningún documento las reglas de juego, porque se supone que todo o al menos su gran mayoría, está expresamente escrito y es conocido de todos los presentes, en las leyes 33-18 y e la 15-19, que regula el aspecto electoral. Entonces hay que hacer otro papel que se indique o se recuerde lo que la ley ya dice e indica.  En serio.  Y en segundo lugar, es una falta de respeto de los partidos mayoritarios, indicar que todo debe ser conocido por sus máxime representantes y ver si ellos deciden, si van acatar o no la ley. Entonces: ¿Es o no un relajo de país?

Cuando vemos situaciones así, recordamos el pasado, y tantos y tantos acuerdos firmados entre partidos y de éstos y la Junta, solamente para hacer las cosas de forma decente y honrosa, respetando el debido proceso.  Pero no hemos avanzado en ese punto y es penoso, porque son esas mismas organizaciones, que luego llegan al poder y quieren hablar de exigir respeto, pero para ello, deberían exhibir y brindar el ejemplo, en primer lugar.

Estamos de acuerdo con algo que leímos en el fin de semana pasado, en el Diario Libre, en su sección, Buena Tinta, lo siguiente: “Se supone que por ley, los partidos políticos de la República Dominicana no anden en campaña electoral. Se supone”.

“Ayer acordaron llevar un acuerdo ante sus dirigencias, que, de firmarlo, acordaría que los partidos van a cumplir con la ley. Sí, el juego de palabras con el concepto “acordar” es intencional y cínico, porque lo que ocurrió ayer en la Junta Central Electoral (JCE) no tiene nombre”.

“¿Cómo es posible que los partidos acuerden llevarse a sus dirigencias un acuerdo que acuerda que van a cumplir con una ley que debe ser cumplida porque ya se acordó?”

“Lo más gracioso del tema es que mientras la JCE anunciaba el acuerdo de los acuerdos, el Partido Revolucionario Moderno anunciaba otro acto político, como diciendo que poco le importa acordar lo que sea”.

Entonces, viendo todo este panorama, ¿Es o no una burla de los partidos políticos mayoritarios todo esto? La JCE lo que debe hacer es parar en seco todo este relajo y aplicar la ley, porque mañana le podrá pesar con cosas peores y sino veamos ejemplos recientes anteriores.

José Jordi Veras R.