¿Un orden social dañado?

Nueva vez hechos ocurridos en el que se vincula el cuerpo policial vuelve a encender las alarmas en contra del mismo.  Lo lamentable de todo, es que se hayan tenido que dar tres muertes en el mismo mes de abril, en distintos lugares del país, el primero, en Cienfuegos, aquí en Santiago; en San José Ocoa, para mediados del indicado mes; y en Santo Domingo, a finales; para que nueva vez, vuelva el tema de la transformación.  O se nos olvida, que hace un año, se dio la muerte de los esposos en Villa Altagracia y aquello consternó por meses, y se habló bastante de todo eso y se volvió a colocar ese tópico, pero nada ocurrió.

Hace meses que la Comisión creada para realizar los trabajos de adecuación y de los Reglamentos para la famosa reforma culminó, ahora todo está en mano del Comisionado operativo y de la voluntad del Ejecutivo.

Ahora bien, cuando uno conoce los detalles y en la manera en que cada uno de esos ciudadanos resultaron muertos, nos crea, no solo impotencia sino preocupación, porque estaban en lugares donde se suponía estaban seguros y resguardados por la autoridad, sea quien sea el que lo haya provocado.  Sin embargo, hoy no están con nosotros y tres familias aun hoy se encuentran en la exigencia justificada ante un Estado que sigue sin brindar las respuestas en muchos aspectos que requiere este pueblo.

Y lo que nos hace pensar con alerta es que seguimos ahondando en un país en el cual la institución policial, sigue cayendo en los niveles de confianza ante la opinión pública, porque ante hechos de esa naturaleza hay quienes dentro de la misma institución no responden como se espera o merece cada dominicano.

Pero la preocupación de cada uno no debería solamente centrarse en lo que es la institución policial y si la colocamos fue para que se pudiera entender, que la misma forma parte de un todo, que también tiene graves deficiencias.

Esta sociedad, como conglomerado, sigue dando muestras de grave descomposición.  Si echamos un vistazo rápido solamente a ciertos hechos ocurridos la semana inicial del mes de transcurre, mayo. “El Cuarto Juzgado de la Instrucción de Santiago, dio apertura a juicio en contra de un médico de Licey al Medio, por presunta violación sexual y agresión de varias pacientes y se le mantuvo la prisión preventiva”.  Asimismo, “un juez dictaminó auto de apertura a juicio, acusado de violar sexualmente a una mujer en un hospital de la provincia de Santiago Rodríguez, el pasado 16 de agosto del año 2021.  Esto ocurrió mientras la joven de 23 años fue a llevar a su hijo a recibir asistencia médica”.

Además, “La Oficina Judicial  de Servicios de Atención Permanente de esta Jurisdicción de Santiago, quien ordenó 18 meses de prisión preventiva, declaró complejo el proceso en contra de un profesor de 43 años, que abusó psicológicamente y sexualmente, de once estudiantes, dentro de las cuales, 10 eran menores, así como una conserje y una profesora de un centro educativo”.

Esto, cuando lo vemos, de distintos aspectos y ámbitos, nos dice qué tan enferma está nuestra sociedad.  Sin entrar en los detalles el caso aquel del cantante urbano RochiRD, en el cual dio vergüenza escuchar hasta comunicadores y otros profesionales, justificar, el hecho de que la joven supuestamente accedió a los requerimientos, olvidando que sin importar la voluntad de ella, estamos hablando de una menor.

Sino comenzamos a reconocer nuestras falencias, debilidades y aquello que debemos fortalecer, cada vez se nos hará más difícil, enfrentar los distintos fenómenos sociales que estamos padeciendo como orden social.  No sigamos permitiendo que: el desorden, la desconfianza, el irrespeto, la debilidad educativa y el resquebrajamiento familiar; sigan estando presentes. Realmente, está bien dañada el medio en el que usted, quien escribe, y nuestros hijos se mueven.

José Jordi Veras R