Un gobierno desacreditado

Tradicionalmente, en materia política, el gobierno, sin importar de qué partido sea, siempre recibe un año para que tenga el tiempo suficiente para comenzar a desarrollar  los proyectos más urgentes, pero ocurre que el actual del Partido Revolucionario Moderno (PRM), está desacreditado por la presencia, de manera permanente, de escándalos de corrupción que avergüenzan al país.

El peor es el último de narcotráfico, lavado de activos y el crimen organizado a nivel general, en el cual están envueltos más de diez legisladores, no cuatro, porque hay de ellos a los cuales Estados Unidos les quitó la visa norteamericana por ese motivo.

A eso se le suma que el PRM es un promotor de otro gran crimen, como es el caso que quiere imponer el aborto, para matar a millones de niños antes de nacer. El último escándalo no sólo abarca a legisladores, sino también a altos funcionarios de la administración pública.  Para ocultar todos los escándalos de corrupción, el gobierno y el PRM promueven la reelección del Presidente Luis Abinader.

¡Pero eso les hace más daño que bien en los actuales momentos!  Esa estrategia sólo buscaría disminuir los efectos de las críticas que le está haciendo la sociedad dominicana al gobierno y al PRM. Más que eso, lo correcto es que el PRM comience a trabajar a lo interno para irse limpiando, que no le será muy fácil, porque ya tendrá que esperar la reestructuración, en la cual sus mejores dirigentes tengan la oportunidad de representar a su organización.

El plan para modificar la Constitución de la República, por este momento, no tiene sentido, excepto poner más impuestos o aumentar los existentes, los cuales perjudican a todos los sectores.  Ahora lo que se quiere es que el gobierno disminuya los precios de todos los productos, que fueron aumentados hasta en un 200 por ciento, en algunos casos. ¡El país es hoy una especie de bomba!

Lo que el gobierno debe hacer es buscar la forma  de restablecer la seguridad ciudadana, para evitar tantos crímenes, agresiones y despojos de propiedades a causa de los atracos, los  robos u otros hechos que atormentan diariamente a la nación. ¡El país quiere tranquilidad!

El reto lo tienen el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), la Fuerza del Pueblo, el Partido Revolucionario Dominicana (PRD) y el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC). Ellos deben ir analizando qué será lo mejor para el país en el 2024. ¡Cambiar lo que algunos de ellos ayudaron a lograr, como fue el surgimiento del actual gobierno, o restablecer el progreso con paz!

No seguir pensando en la división, como lo hicieron los ex Presidentes Danilo Medina y Leonel Fernández Reyna, que  sabedores de que el PLD dividido no ganaría las elecciones, cerraron sus mentalidades para permitir que el PRM se adueñara del poder. ¡Y a qué precio! El PRM, en la medida que sus opositores, que fueron aliados en las elecciones pasadas, aumenten las posibilidades de ganar en el 2024, incrementará la presión en su contra a través de su gobierno.

Los auténticos dirigentes y militantes del PRM deben estar alegres en vez de entristecerse por los sometimientos judiciales contra perremeístas, debido a que fueron desplazados por el poder económico.

La conocida honestidad de muchos de los aspirantes a cargos electivos del PRM, no significó ninguna importancia. Pero tenemos que esperar el resultado de las investigaciones, para entonces decir si los detenidos o perseguidos son culpables o no  de todas esas operaciones, como es el caso de Falcón.

Hoy, el país está en todos los medios de comunicaciones del mundo, como el lugar donde un grupo de los  altos funcionarios del actual gobierno, incluyendo a diputados y senadores, está implicado en una gran red internacional de narcotraficantes. Y sin que pueda hacer algo para detener los hechos, debido a que detrás de la persecución están los Estados Unidos de América. ¡Es la DEA la que está dirigiendo esas investigaciones!

Pero hay que admitir que las investigaciones de la Operación Falcón, fueron entregadas a Estados Unidos por el gobierno del PRM.

Pero también tenemos que admitir que la mayoría de dominicanos votó por el cambio de la política general del país, que sustituyó los grandes avances en materia económica y social, bajo la dirección del PLD. Eso no quiere decir que no aparezcan algunos de los funcionarios pasados que se favorecieron del poder.

Pero como se votó por el cambio de Luis Abinader, los que hicieron posible con sus votos esa forma de gobierno, son responsables de los hechos que estremecen hoy a la República Dominicana.

Dudamos que el Presidente Abinader esté implicado en los hechos graves que hoy sacuden al gobierno, aunque sí hay que admitir que él se favoreció de las inversiones dudosas en su campaña electoral. Los dirigentes del PLD, en su gobierno,  advertían, en la pasada campaña electoral, que no competían, en dinero, con los opositores del PRM.

Sin profundizar en el análisis, pensamos que el gobierno del PRM quedará “enlodado” para toda la historia, aunque el Presidente de la República hace esfuerzos por mantenerse limpio.

Pero mantenemos la posición de que los anteriores aliados del PRM, los que también contribuyeron con su triunfo, como fue el ex Presidente Fernández Reyna, deben estar preparados para recibir descargas de acusaciones, juntos a sus seguidores, porque no es verdad que los actuales gobiernistas, que saben que muchos de ellos van para la prisión cuando abandonen el poder, se van a estar tranquilos esperando la derrota.

El Presidente Luis Abinader, según se observa, no tiene control político a lo interno del PRM. Eso es sumamente peligroso, porque él tendrá que hacer lo que digan los poderosos grupos que controlan al PRM y al gobierno. De lo contrario, tendría que renunciar  a  su apoyo. Ahí entraría otro peligroso gran problema y el presidente lo sabe.

¡Gracias por leernos!