Opinion
En nuestra opinión. TODO ES POBIBLE, !NO TE RINDAS!
Hace unos días, en la graduación penúltima de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra en Santiago, en la cual se invistieron más de dos mil estudiantes a profesionales o carreras técnicas, para salir al ruedo de la realidad de aplicar o seguir aplicando todo cuanto aprendieron en las aulas y a perfeccionarlo aún más con la práctica del día a día en el trabajo.
Dentro de este gran grupo, estuvo el joven, André Morey, estudiante hasta ese momento de Comunicación Audiovisual y Artes Cinematográficas. Este profesional, ayer estudiante, está dentro del Espectro Autista.
Cuando leí la noticia y reseña sobre él, solamente pudo venirme a la mente cuan orgullosos debían estar sus padres porque este logro también era de ellos, como los de cualquiera, pero aún más cuando se trata de personas que tienen este diagnóstico. Porque sabemos lo que sufre toda la familia con los ataques, acoso o bullying que reciben en gran parte de su vida como estudiantes desde que son identificados con esta especialidad.
Solo pudimos imaginarnos nosotros como padres, porque casualmente, nuestro hijo es uno de esos seres especiales que tienen esta condición pero que también se encuentra estudiando la misma carrera que el joven que hemos mencionado más arriba.
Todo padre en este país que tiene un hijo o hija, dentro del Espectro, sabe lo duro que resulta la tarea de buscar darle una educación adecuada y que él mismo pueda ser incluido en alguna escuela dentro del sistema, porque no todas están dispuestas en asumir la inclusión en ese sentido, como en otros casos que tienen que ver con otra condición.
El saber lo que sufren nuestros hijos cuando ya salen de la adolescencia, porque se hacen más conscientes cuando son excluidos de reuniones entre amigos o fiestas o actividades. Por el simple hecho de que poseen esta condición. Sin darse cuenta la calidad de seres humanos que son, con un alma noble, sensible, inteligentes y respetuosos.
Es a veces cuesta arriba para muchas familias de este país poder costear tratamientos, terapias o cuanto requiere el niño o adolescente, para poder insertarse en un medio que muchas veces resulta ser cruel para con ellos.
Ver aquella expresión rozagante y sonriente de cómo salió en la foto del diario digital, y con las expresiones ofrecidas por él, cuando dijo: “Simplemente, no se rindan, no importa los años que se tomen en lograr la meta”. Las mismas reflejan todo el esfuerzo que ha supuesto, no solo para él, sino de seguro para su familia y para todo aquel que está hoy en su misma situación.
La verdad que ha resultado de mucha emoción, observar este logro personal de este joven, porque es una esperanza para muchas familias que hoy pueden tener sus hijos aún en crecimiento, puedan tener la ansiedad o preocupación de que sus vástagos, podrán salir adelante en un sistema como el nuestro que aún requiere mucha conciencia sobre este tema. Pero ya vieron, se van rompiendo esquemas y paradigmas y esto solo se hace sin rendirse ni doblegarse ante los embates.
No conocemos al joven que nos ha motivado en este artículo, sin embargo, le felicitamos por su esfuerzo y logro y a sus padres por no desmayar y apoyarlo. Así deseamos, no solo para nuestro hijo, sino para todo los padres que puedan estar en la misma situación narrada. Todo es posible y más, si tenemos fe en el Altísimo, que todo lo puede.