Huracán Fiona destroza a Puerto Rico y lo deja a oscuras, ríos desbordados y puentes colapsados

El huracán Fiona azota el domingo a Puerto Rico y sus lluvias provocaro el desbordamiento de rios que destrozaron puentes y calles e inundaron barrios y comunidades en diversos pueblos de la isla.

Fiona, que ya ha sumido a todo este territorio estadounidense en la oscuridad, tocó tierra a las 15H20 (19H20 GMT) cerca de Punta Tocón (suroeste), informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC).

«Toda la isla está experimentando una gran acumulación de agua», indicó por la tarde el gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, en rueda de prensa.

Las autoridades informaron de daños graves en muchos pueblos de Puerto Rico como caídas de árboles y tendido eléctrico, deslizamientos de terreno, derrumbes, obstrucciones en las carreteras.

En Utuado, una localidad del centro de la isla, la crecida de un río se llevó un puente por delante, según Pierluisi.

«Los daños que estamos viendo son catastróficos en varias áreas», declaró el gobernador.

El río Grande de Loiza y el río Cagüitas, en el norte y centro de la isla, se desbordaron en algunas áreas, informó en Twitter el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS).

Según medios locales, otros ríos se salieron de su cauce en el sureste de la isla, inundando carreteras y zonas urbanas, y en la montaña y la zona suroeste, varias familias perdieron el techo de sus casas por las ráfagas de vientos y tuvieron que cobijarse en refugios habilitados por el gobierno.

El temporal ha provocado un apagón general en la isla desde poco después de las 13H00 (17H00 GMT), informó la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico, la corporación pública a cargo de la generación de electricidad.

Esa entidad ya ha conseguido reiniciar varios generadores, un primer paso hacia el restablecimiento de la red eléctrica, indicó su director, Josué Colón, en una entrevista televisiva.

Según los protocolos establecidos, una vez logre reactivar esa red, la autoridad intentará restablecer primero el servicio a hospitales y otros edificios gubernamentales que ofrecen servicios esenciales.

El huracán dejó a unas 196.000 personas sin agua potable, debido a los apagones y las crecidas de los ríos, indicaron los autoridades.

Pierluisi anunció la suspensión de las clases en las escuelas el lunes, ante pronósticos de que las lluvias continuarán.

También canceló el trabajo de los empleados gubernamentales, excepto aquellos que ocupan puestos críticos o que proveen servicios esenciales durante la emergencia.