Opinion
Ocho reflexiones sobre “vivir es decidir”
Hoy les presento ocho reflexiones sobre eso que llamo “vivir es decidir”.
- Al inicio de mi carrera, pasé varios días postergando un escrito de derecho que consideraba muy difícil, hasta que finalmente decidí hacerlo y lo terminé en pocos minutos. Desde entonces aprendí que es mejor ocuparse que preocuparse de los problemas y de las responsabilidades; que empezar ya es avanzar; y que, muchas veces, la vida es más simple de lo que creemos, aunque nos empeñemos en complicarla.
- mundo no es color de rosa. Los caminos tienen obstáculos, trampas y fieras que nos acechan. No siempre salimos airosos en el recorrido. Cuando caemos o nos atrapan, podemos levantarnos y comenzar de nuevo con más entusiasmo; luchar para zafarnos de las garras y seguir con más fe… o dejarnos morir. La decisión es nuestra.
- Vives si tienes vuelo propio, ímpetu, imaginación y esperanza. Vives si tus acciones se recuerdan; si tu ausencia se nota; si hueles bien o apestas; si piensas y luchas. Vives si eres digno de ocupar un lugar en la escala superior de la creación.
- Decía Johann Wolfgang von Goethe que “una vida inútil equivale a una muerte prematura”. Pregonó que aportar y construir es la razón de existir. Es penoso no ser recordados por nuestras buenas obras. San Alberto Hurtado expresó: “Es bueno no hacer el mal, pero es malo no hacer el bien”.
- No vivamos silvestres en cuanto al orden se refiere, esperanzados en que la Divina Providencia, tarde o temprano, suplirá nuestras faltas. No deformemos el “Dios proveerá” convirtiéndolo en “Dios resolverá”. Se nota tanto en las conductas individuales como en los sectores público y privado. ¡Actuemos!
- No nos concentremos en el pequeño punto donde nos fue mal. Si resaltamos únicamente esa diminuta derrota, ese espacio se agigantará tan rápido que terminará por engullir lo bueno que hayamos logrado.
- Es difícil llegar más allá de lo que aspiramos; por ello, volemos alto, sin olvidar mantener los pies sobre la tierra cuando sea necesario. Armonicemos los sueños con la realidad.
- Observemos la pasión de los atletas en el terreno, donde el nombre de sus países está en juego. Se entregan con ganas; aun lesionados, siguen corriendo, defendiendo, atacando y motivando a sus compañeros. Sueñan con ser campeones. La ambición unida a nobles propósitos ayuda a vencer obstáculos. Nuestro techo tiene la altura que le construyamos.
Espero que estos breves pensamientos hayan sido de su agrado. Y, recuerden: “vivir es decidir”.