Mi Ventana Óptica – Corrupción que intimida

La muerte del ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, evidencia hasta dónde el Estado dominicano está carcomido por la corrupción, en una democracia que, en lugar de aportar transparencia, profundiza el dolo.

Dicen algunos, la relación entre este y su verdugo, sobrepasaba lo de amigos de infancia, alguien de su círculo íntimo, que llegó amenazante al ministerio esa mañana, y que ni así el malogrado funcionario pensó lo peor.

Quien, sin discusión alguna, le hizo 13 disparos, según el Ministerio Público, mostrando un hecho planificado, con todas las agravantes de un asesinato obra de un sociópata. ¿Qué motivó tanta ira, en el amigo íntimo, que en lugar de alejarse de quien no complació sus caprichos, quiso asegurarse no viviría?

Sabemos, en campañas políticas, dirigentes ofrecen de todo y parece ser el caso, uno de tantos, que tienen dicha actividad como fuente de búsqueda, donde al estilo las peores mafias, “si no me das lo mío, te mato”.

Que recuerde, Orlando Jorge, es el primer funcionario asesinado en pleno ejercicio en nuestro país, con la connotación, de hacerlo alguien de su entera confianza política y familiar, quizás, advirtiendo al presidente Abinader, que sus intereses económicos son sagrados.

Que no ha sido falta de voluntad, ni por desgano, que muchos han llegado al poder y han debido pactar con estos mafiosos para gobernar, sin vivir el derrocamiento de Bosch, ni la experiencia dolorosa que hoy impacta a la familia Jorge-Villegas.

Que la corrupción como la impunidad, tiene raíces tan profundas que, con la muerte de Trujillo, en lugar de disminuir, se ha profundizado, porque no hay controles, para averiguar cómo alguien acumula grandes fortunas tan rápido.

Se trata, del ministerio que más mafias frecuentan, desde que era (Dirección General de Foresta”, pues de Candelier para atrás, todo el que fue a ese cargo, salió millonario, porque tenían tres alternativas, dejar esas mafias operar libremente, abandonar el cargo o ser asesinado, como aquello de (Plata o Plomo) de Escobar.

Como al militar no pudieron intimidar, acudieron donde Balaguer, para que lo quitara y esos grupos volvieron a operar a sus anchas desde entonces, más temibles, que los carteles de drogas, como bien dijera el malogrado incumbente.

Y no descartemos, esas estructuras criminales, se hayan valido de un inescrupuloso de su cercanía para quitarlo del medio, para obtener permisos que les permitan acabar con ríos y bosques, destruyendo todo a sus pasos.

Deben investigar a quienes, en abierto desafío a la ley, seguían destruyendo las Dunas de Baní, para ver qué conocen sobre un crimen tan cobarde, aunque algunos piensan, que viendo el tiempo pasar, sin recibir lo prometido en campaña, lo desesperó.

Gente, que no hace política para conseguir un empleo, prefiere ser intermediario entre el Estado y esos sectores que mueven mucho dinero arruinando el país. Dueño de armería, y Aduanas ha incautado cargamentos de armas que, a lo mejor, les hayan dado duros golpes en su intento de introducirlas ilegalmente, apoyado en sus relaciones, otro motivo para que enfureciera tanto.

Debe ser de esos cabilderos mafiosos, que hacen vidas en los ministerios, sacando riquezas ilícitas. De este amargo dolor, sólo nos queda el dulce sabor, de saber, que aún encontramos servidores públicos como Orlandito, capaz de inmolarse, ante que ceder a la intimidación de quienes se alimentan de la corrupción público-privada en desmedro de la sociedad.

Alejandro Almánzar 

alex15958@hotmail.com 

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