La dulce espera

Al hablar nosotros de la dulce espera no nos separamos ni del Adviento que prepara la Navidad, que espera la Navidad; del Adviento que busca recursos para que tengamos la Navidad. No nos separemos de aquellos personajes que esperaban la Navidad: los Profetas del Antiguo Testamento, Juan el Bautista, María la Virgen, que esperó durante nueve meses el nacimiento del Hijo de Dios. Es el nacimiento, la dulce espera, la esperanza de formar parte de nuestra vida.

Renovemos la esperanza de que podemos tener un mundo mejor; la esperanza de que tendremos un país mejor, que lo vamos a tener. Los que no tienen esperanza, los que la han dejado morir, los que la mataron, resucítenla. En Navidad hay que resucitar la esperanza y la Navidad es un tiempo que nos ayuda a nosotros a levantar lo mejor de nosotros. La Virgen María esperando a su hijo nos representa la espera.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.