Justicia Constitucional

El origen del control de la constitucionalidad como es conocido en la actualidad, de acuerdo a los estudiosos del Derecho Constitucional se sitúa en el siglo XVII, con el caso del Dr. Thomas Bonham (1610), cuando el prestigioso juez Edwar Coke, afirmo que el Derecho Natural estaba por encima de las

prerrogativas del Rey, sentando de este modo la plataforma de lo que subsiguientemente seria el control constitucional de las leyes de parte de los jueces. Se colige de este planteamiento que el origen de la review en

Norteamérica hay que situarlo en la etapa colonial.

La justicia constitucional, estadounidense tiene su origen en el caso “Marbury contra Madison” acaecido el 24 de febrero del año 1803, la Corte Suprema de Estados Unidos mediante sentencia declaraba la capacidad de los tribunales de juzgar con forme a la Constitución derogando aquellas que vulneran a la Constitución. Establecen el control difuso de constitucionalidad y consecuentemente una jurisdicción constitucional no autónoma. Constituyendo esta sentencia la base de los primeros tribunales constitucionales de la historia.

El sistema de justicia constitucional de control concentrado de constitucionalidad de las leyes surge con la Constitución Austriaca del año 1920, la misma crea el Tribunal Constitucional. Ideado por el destacado jurista Hans Kelsen, llamado el modelo europeo que asigna la labor de control de constitucionalidad a un solo órgano, que no forma parte del Poder Judicial. Es decir un órgano jurisdiccional autónomo.

La Constitución como norma suprema guía la vida social y política de un Estado, pero esa Constitución no es ni puede ser letra muerta tiene que tener vigor y eficacia dentro del orden jurídico que regula, por ello, es que nace la justicia constitucional. Siguiendo a Capelleti, Nogueira Alcalá (2002:157) afirma que utilizar el vocablo “justicia constitucional” supone “que el poder del gobierno está limitado por normas constitucionales y que se han creados procedimientos e instituciones para hacer cumplir esta limitación”, como asimismo, la existencia de un “nuevo tipo de normasinstitucionales y procedimientos en un intento de limitar y controlar el poder político”.

Se deduce de esta amplia concepción, que la justicia constitucional es el conjunto de mecanismos y procedimientos capaces de aplicarles límites al poder. Fundamentado en el principio de supremacía constitucional y que tiene como objetivo hacer cumplir el referido principio. Es decir, la justicia constitucional, es la que indica los instrumentos y procedimientos capaces de operar los límites al poder. Es una norma positiva de aplicación obligatoria a todos los poderes del Estado.

Para Nogueira Alcalá, “La supremacía es una calidad política de toda Constitución, en cuanto ella es un conjunto de reglas que se tienen por fundamentales y esenciales para preservar la forma política”. Para el aseguramiento de dicha supremacía constitucional

es que se instauran en los Estados los mecanismos de control garantes de su exclusivo vigor. (2002:155).

Existen distintos modelos de justicia constitucional. Al respecto se indican dos modelos: El control difuso (norteamericano) y el control concentrado (europeo)` La combinación de ambos modelos la doctrina lo llama como el control mixto o iberoamericano de constitucionalidad de las leyes, este tipo de control es el que está presente en la mayoría de los países latinoamericanos. En el sistema de justicia constitucional vigente en la República Dominicana, coexisten ambos modelos señalados, dando lugar a un sistema combinado que asegura una protección más amplia y efectiva de la supremacía constitucional.

En cuanto al sistema de control difuso es el modelo Norteamericano, el mismo pone en manos de los jueces que integran el Poder Judicial la tarea de interpretar la Constitución y aplicar la ley en el caso concreto, respetando en sus sentencias el principio de supremacía constitucional. Es decir que solo aplica acaso concreto.

Como hemos visto, el sistema concentrado de control de constitucionalidad es el modelo europeo que asigna la labor de control de constitucionalidad en un solo órgano jurisdiccional, que no forman parte del Poder Judicial. Llamado Tribunal Constitucional. Este sistema ejerce el control de constitucionalidad de manera abstracta y principal y sus efectos son erga omnes, es decir, que expulsa la norma del ordenamiento jurídico.

Las diferencias de estos sistemas se refieren a sus efectos: El difuso sus efectos son entre las partes envuelta en el litigio, es de carácter concreto y en el concentrado sus efectos son erga omnes, es decir de aplicación general por ser vinculante a todos los poderes públicos, es de carácter abstracto.

La justicia constitucional reside en el principio de supremacía de la Constitución. La Constitución de un Estado es la norma de mayor jerarquía, por lo tanto (…) Todas personas y los órganos que ejercen potestades públicas esta sujetos a la Constitución, norma Suprema y fundamento del ordenamiento jurídico del Estado. Son nulos de pleno derecho toda ley, decreto, resolución, reglamento o acto contrario a esta constitución. Artículo 6 de la Constitución Dominicana.

Al llegar al término de este artículo, podemos afirmar que la justicia constitucional fortalece el control mixto de constitucionalidad vigente en el país, pone límites al poder proporcionándoles a todos los jueces del sistema judicial y a los de la altas Cortes, mecanismos, procedimientos en la aplicación de una justicia homogénea con nuestra Carta Sustantiva, consigo una mejor protección a los derechos fundamentales y fortifica el valor supremo de la norma constitucional.

Autor, Juan José Cabrera.