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Fondo Agua Yaque del Norte apuesta por soluciones naturales e innovación para proteger la cuenca

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Santiago, República Dominicana. – El Fondo Agua Yaque del Norte desarrolla una estrategia integral de conservación que combina proyectos agroforestales, sistemas silvopastoriles, saneamiento mediante humedales artificiales, educación ambiental y mecanismos innovadores de financiamiento, con el propósito de proteger la cuenca y garantizar agua en cantidad y calidad para la población.

Así lo explicó Alberto Lizardo Rodríguez, gerente de proyectos del Fondo Agua Yaque del Norte, durante su participación como invitado en El Café de Diario 55, donde abordó los principales programas ejecutados por la entidad y los desafíos ambientales que enfrenta el río Yaque del Norte y sus afluentes.

Lizardo explicó que actualmente mantienen una cartera activa de proyectos de conservación, principalmente en las zonas altas de montaña, donde desarrollan intervenciones agroforestales destinadas a recuperar terrenos degradados y aumentar la cobertura vegetal.

Las iniciativas contemplan la siembra de especies forestales, café y cultivos asociados, como plátano, guineo y naranja, buscando que las actividades productivas puedan coexistir con la conservación de los recursos naturales.

“Lo que buscamos es reforestar estas áreas y poder captar agua y mantener los niveles de seguridad hídrica, la cantidad de agua y la calidad necesaria para que los acueductos la puedan tener en niveles estables durante todo el año”, señaló.

El gerente de proyectos indicó que, de manera acumulada, las diferentes iniciativas agroforestales y silvopastoriles desarrolladas por la institución han permitido intervenir alrededor de 3,000 hectáreas.

Entre esas acciones citó los trabajos realizados en San José de las Matas, donde en una primera etapa fueron incorporadas unas 350 hectáreas y posteriormente otras 415 a sistemas silvopastoriles dirigidos a mejorar la capacidad del suelo para retener agua.

Ganadería sostenible y conservación

Lizardo sostuvo que la actividad ganadera no necesariamente tiene que representar una amenaza para el medio ambiente si se desarrolla aplicando técnicas adecuadas.

Explicó que los sistemas silvopastoriles introducen prácticas como la división de potreros para permitir la rotación del ganado, el establecimiento de pastos mejorados y bancos de proteínas, así como un aumento de la cobertura arbórea dentro de las fincas.

“La gente cree que la ganadería es totalmente enemiga del medio ambiente, pero, si la llevamos a la par con las técnicas adecuadas, podemos desarrollar ambas cosas”, expresó.

Detalló que la división de las áreas de pastoreo permite que los animales roten entre diferentes espacios mientras el pasto se regenera, evitando la degradación progresiva de los terrenos.

Asimismo, explicó que se incorporan árboles, entre ellos el samán, que proporcionan sombra y mejores condiciones para los animales, lo que contribuye a reducir el estrés térmico y puede favorecer la productividad ganadera.

Humedales artificiales para tratar aguas residuales

Otro de los ejes abordados fue el uso de humedales artificiales como una solución basada en la naturaleza para tratar aguas residuales y reducir la contaminación que llega al Yaque del norte.

Lizardo explicó que estos sistemas combinan estructuras de tratamiento primario con lechos filtrantes de grava y vegetación capaces de depurar las aguas residuales, representando una alternativa de menor costo operativo y mantenimiento frente a determinados sistemas convencionales.

Según indicó, los humedales artificiales implementados pueden alcanzar niveles de eficiencia cercanos al 95 %, dependiendo de sus condiciones de diseño y operación.

“Con relación a una planta de tratamiento tradicional, la relación costo-beneficio es muy favorable. Con los recursos que podría costar una infraestructura convencional se pueden distribuir varios humedales artificiales en puntos estratégicos”, explicó.

Indicó que en Santiago existen alrededor de cinco instalaciones de este tipo, entre ellas una en Valle Encantado, debajo del puente de Bella Vista, y otra en el entorno del Jardín Botánico de Santiago.

Agregó que existe el compromiso de avanzar en la construcción de 21 sistemas de humedales artificiales como parte de las acciones dirigidas al saneamiento del río Yaque del Norte.

Propone soluciones naturales para el arroyo de Nibaje

Lizardo también se refirió a los afluentes y cañadas que descargan contaminación al Yaque del Norte y mencionó entre los puntos sensibles el arroyo Gurabo, áreas de Nibaje y otros cursos de agua que reciben aguas residuales y desechos sólidos procedentes de asentamientos urbanos.

En el caso del arroyo de Nibaje, explicó que una de las propuestas consiste en combinar intervenciones de saneamiento con soluciones naturales, incluyendo plantas acuáticas capaces de estabilizar los suelos y absorber parte de los nutrientes y contaminantes presentes en el agua.

“Nuestra propuesta es que los taludes y, sobre todo, el fondo del arroyo puedan ser tratados con plantas acuáticas llamadas macrófitas, cuyas raíces agarran bien el suelo y también absorben nutrientes orgánicos que contaminan el agua”, manifestó.

La iniciativa plantea además revegetar los taludes con especies de ribera y acompañar las obras con acciones sociales que impidan que viviendas ubicadas en puntos vulnerables continúen vertiendo residuos sólidos y líquidos directamente a los afluentes.

Lizardo consideró que, más allá de las grandes inversiones en infraestructura, el saneamiento requiere educación y participación ciudadana.

“Más que tener un plan maestro de tantos millones de dólares, necesitamos sensibilizar a las personas y tener un programa integrado a nivel municipal de educación ambiental y gestión de residuos sólidos”, sostuvo.

Biomonitoreo del arroyo Gurabo

Como parte de esa estrategia, el Fondo Agua Yaque del Norte desarrolla un proyecto de biomonitoreo acuático del arroyo Gurabo, con la participación de estudiantes de tres centros educativos de Santiago y el acompañamiento de especialistas.

Lizardo explicó que el proyecto busca determinar cómo varía la calidad del agua desde el nacimiento del arroyo hasta su desembocadura, tomando en cuenta las actividades y descargas existentes a lo largo de su recorrido.

Además de los análisis fisicoquímicos tradicionales, la metodología estudia la presencia de macroinvertebrados y otros organismos acuáticos, utilizados como indicadores biológicos de las condiciones ambientales.

“Nos permite levantar una curva de contaminación y observar cómo se comportan los niveles de calidad del agua desde el nacimiento hasta la desembocadura”, indicó.

Créditos de biodiversidad y financiamiento ambiental

Durante la entrevista, Lizardo también destacó el desarrollo de un mercado voluntario de créditos de biodiversidad, una iniciativa con la que el Fondo Agua busca incorporar nuevos mecanismos de financiamiento a la restauración y conservación de ecosistemas.

El proyecto contempla la utilización de una plataforma digital para representar áreas intervenidas mediante activos vinculados a los beneficios ambientales generados en los terrenos.

Según explicó, la intención es que empresas y personas puedan aportar recursos a la conservación, mientras los propietarios de los terrenos mantienen la titularidad de sus predios y reciben beneficios económicos por los servicios ambientales generados.

“El terreno siempre seguirá siendo propiedad del dueño. Lo que se adjudica quien adquiere el activo son los beneficios ambientales generados en esa zona”, puntualizó.

Los recursos obtenidos serían destinados, entre otros aspectos, al mantenimiento de acciones de agroforestería, restauración y conservación.

La iniciativa se desarrolla conjuntamente con el Fondo Agua Santo Domingo y cuenta con el respaldo del BID Lab, brazo de innovación del Banco Interamericano de Desarrollo, como parte de un modelo orientado a crear nuevas fuentes de financiamiento para la conservación de ecosistemas.

Advierte sobre impacto de la deforestación

Lizardo llamó además la atención sobre la relación existente entre la deforestación en las zonas altas de las cuencas y la reducción del caudal de los ríos durante los períodos secos.

Al referirse al caso del río Jacagua, explicó que la pérdida de cobertura vegetal disminuye la capacidad del suelo para infiltrar y almacenar agua, afectando posteriormente la alimentación de los acuíferos.

“Si tenemos una cuenca cuya parte alta está totalmente deforestada, en los momentos de sequía no vamos a poder tener los acuíferos alimentados. Por eso fomentamos la agroforestería y la reforestación, para que puedan mantenerse a lo largo del año y preservar, aunque sea, el caudal ecológico”, manifestó.

También consideró necesario fortalecer la fiscalización ambiental, al entender que República Dominicana dispone de normativas para regular diferentes actividades, pero persisten debilidades en el seguimiento y control de prácticas como la tala y el aprovechamiento inadecuado de los bosques.

Convocatoria para proyectos de educación ambiental

Como parte de su componente social, el Fondo Agua Yaque del Norte realiza anualmente una convocatoria para financiar proyectos de educación ambiental, dirigida a organizaciones e instituciones formalmente constituidas.

Lizardo explicó que mediante este mecanismo se busca estimular iniciativas orientadas a modificar prácticas relacionadas con el uso del agua, la conservación de los recursos naturales y el manejo de los residuos.

“Tratamos de sensibilizar a la población, de cambiar ese chip que tenemos en la mente con relación a la gestión sostenible de los recursos naturales y al manejo adecuado de los desechos sólidos”, expresó.

Indicó que las propuestas seleccionadas pueden recibir recursos de hasta un millón de pesos por iniciativa y que cada año se procura apoyar un mínimo de tres proyectos.

Entre las organizaciones que pueden participar mencionó asociaciones sin fines de lucro y otras entidades legalmente constituidas que cumplan con los requisitos establecidos en las bases de la convocatoria.

Lizardo precisó que el proceso se abre en torno al 26 de enero, Día Mundial de la Educación Ambiental, fecha que coincide en República Dominicana con el natalicio de Juan Pablo Duarte.

El gerente de proyectos exhortó a las instituciones y ciudadanos interesados a mantenerse atentos a los canales oficiales del Fondo Agua Yaque del Norte para conocer las bases, fechas y proyectos seleccionados en cada convocatoria.

Gestión de recursos para la conservación

Lizardo explicó, además, que el Fondo Agua Yaque del Norte funciona principalmente como una estructura de gestión y canalización de recursos, que posteriormente son ejecutados en el territorio con el apoyo de organizaciones con experiencia operativa.

Entre las entidades vinculadas a diferentes iniciativas mencionó a Plan Yaque, Plan Sierra, Centro Naturaleza, entre otras.

La institución, creada en 2015, opera mediante una estructura de fideicomiso orientada a garantizar recursos de largo plazo para la conservación de la cuenca y cuenta con la participación de actores de los sectores público, privado, académico y social.

Lizardo sostuvo que el desafío de proteger el Yaque del norte requiere combinar inversión, participación comunitaria, educación, producción sostenible y soluciones basadas en la naturaleza.

“Combinar iniciativas de infraestructura con opciones más ecológicas puede hacer que tengamos el mismo nivel de impacto, pero con menor afectación a la fauna y la flora. Todo depende de la óptica desde la cual se conciba el proyecto”, concluyó.

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