Es el sistema

A través de varios escritos hemos indicado que nuestro problema como sociedad, no estriba solamente en el cuerpo policial, sino que mientras sigamos pensando en esta manera, no podremos ver el problema en todo su entorno.  Es que nuestro medio social, está en franco deterioro y cada hecho que genera lo describe o indica el diagnóstico que está padeciendo. Lo vemos en cada trecho de calle o avenida de nuestras ciudades, en el que la violencia y la falta de respeto con el que se conduce, es de forma temeraria, aun a sabiendas de que se va en vía contraria por una parte muy transitada, se molesta si es llamado en atención a su acción incorrecta.  Lo mismo, quien no prefiere dar paso, por el simple hecho de no ser cortes o decente, se prefiere que prime el egoísmo y la falta de educación. El hecho de que profesores detenidos porque abusan sexualmente de sus estudiantes y hasta compañeros de trabajo.

Hace poco, vimos como para la creación de una nueva Provincia, en un país que apenas somos doce millones mal contados, con una extensión de 48,442.00 mil kilómetros cuadrados, estamos más divididos que una caja de pizzas.  Y para dicha moción, prácticamente hubo unanimidad en la Cámara de Diputados y hasta de urgencia, sin embargo, qué tiempo se tarda el conocimiento de anteproyectos de ley que tienen años o su aprobación, como la posible Ley de Extinción de Dominio, duermen el sueño de lo imposible o tienen un resguardo legislativo para quienes puedan resultar ser afectados por la misma.

Si a proporción, con otros países vamos, por ejemplo: En el caso de Argentina, con toda la extensión territorial que tiene, y 43 millones de habitantes, tan solo tiene 23 provincias; en el caso de Canadá, con 10 mil millones de metros cuadrados, con 38 millones de habitantes y tan solo, 10 provincias. El caso de Brasil, con 8 millones  de kilómetros cuadrados, con una población de 211 millones de habitantes y solo tiene 26 Estados y un Distrito Federal.

Cuando vemos actuaciones como esa que indicamos más arriba, y de qué manera la politiquería se impone, es que podemos seguir afirmando, que el problema nuestro, no está solamente en el cuerpo policial, es que los malos ejemplos desde las alturas de ciertos poderes, siguen siendo la llama que enciende también la estimulación a la impunidad; corrupción; delincuencia; irrespeto y desorden planificado.

Por todo esto, estamos acorde con lo establecido por el actual director de la Lotería Nacional, el señor Quico Tabar, quien en un artículo publicado la semana pasada en el periódico Hoy, expresa, lo siguiente: “Ciertamente existe un proceso de descomposición y se advierte en muchas áreas. Pero el problema fundamental consiste en que los linderos, la verja o el canal de conducción ético-moral se han ensanchado”. “Se ha ampliado abruptamente, sin que los encargados de establecer y controlar el tamaño de dicho canal lo hayan advertido”. “Porque se han entretenido y mezclado con asuntos que no son fundamentales ni de su incumbencia, o porque se han dejado obnubilar por sectores con suficiente capacidad para la tentación y las canonjías”.

“Al ampliarse los parámetros conductuales, una parte importante de la cabeza de la sociedad ha cambiado su estilo de vida. Y cuando las cúpulas lo hacen, el resto de la sociedad, especialmente los que no han tenido la oportunidad de alcanzar los privilegios de que hacen gala las minorías, se motivan también a mover sus verjas y ensanchar sus parámetros. Incluso a eliminar cualquier tipo de barreras, dándoles riendas sueltas a todo, para ver si la ruleta de su azarosa vida les trae suerte”.

“Para detener ese proceso y lograr que los linderos o canales de conducción sean más estrechos, primero tiene que producirse un cambio en los sectores con capacidad de influenciar. Cambiando de actitudes, modales y estilos de vida, porque la gente lamentablemente les ha ido perdiendo la confianza”.

No creemos en la sentencia de que todo está perdido. O que las cosas funcionan mejor como estamos, en el desorden organizado.  Lo que debemos despertar y darnos cuenta, que la forma de hacer las reales transformaciones, debe hacerse a sabiendas que es cambiando el sistema que tenemos. Es el Estado que debe ser transformado. Es que cada madre y padre; empresario; trabajador; profesor; estudiante; clase política decente; puedan comprender que debe ser algo generado para crear conciencia colectiva y modificar lo que hoy tenemos, porque ya no nos funciona, no seguir poniendo parches, a lo que ya no se le puede dar remiendo.

José Jordi Veras R.