El valor de Luis Abinader y su persecución al narco y corrupción

Lo primero que hay que determinar cuál ha sido el comportamiento de cada gobierno, en lo relativo a la persecución del narco, lavado y corrupción.

Desde hace décadas, no es un secreto, que el tráfico de droga, consumo y lavado de dinero ha sido un negocio en República Dominicana que se ha convertido en un flagelo que ataca constantemente las estructuras que componen la sociedad.

Y que ha penetrado la política, la economía.

La evolución que esto ha tenido obliga que los dueños del país, líderes de partidos, grandes empresarios, iglesias miren, observen y tomen las acciones necesarias, obliguen a legislar de forma dura y fuerte para exterminar este problema haciendo así profundos cambios en la política criminal para que sea un instrumento eficaz contra este flagelo.

Es indiscutible, por las razones que sea, que el actual presidente Lusi Abinader aplica una política anti criminal y que la población reacciona favorable a esa actitud.

Ya sea por convicción propia, por sugerencia o imposición de nuestro principal aliado EEUU, el asunto es que se ha llenado de valor y les está dando resultado, donde hasta sus propios dirigentes o funcionarios han salido a relucir y algunos han sido apresado y hasta extraditados.

Pero no se debe solo buscar combatir el delito sino prevenirlo…

Ojo, el gobierno no puede permitir que únicamente la represión se convierta en la única solución, hay que prevenir que las juventudes y las futuras generaciones sean inducidos al consumo de estupefacientes. Si se reduce el consumo no hay negocio.

No es sólo respuestas para condenar la conducta punible olvidando el resto de la sociedad…

Es evidente que el narcotráfico ha sido un fenómeno que ha tenido un desarrollo muy fuerte y oscuro, que ha tomado auge en nuestro país, penetrando todas las instancias.

Hay que penalizar, advertir, perseguir, someter a los políticos que se han involucrado en este delito, pero también a la banca, la empresa privadas deben limpiarse. Ahí depositan sus cuartos y en los negocios privado también.

Hay un entramado de complicidad y silencio.

El narcotráfico es un proceso productivo y comercial… no nos hagamos los más tontos, aun cuando sea producto de una forma criminalidad organizada, la economía de la droga no deja de estar sometida a los imperativos de valorización propios al intercambio mercantil.

La actitud de Luis Abinader y su gobierno es correcta porque para nadie es un secreto que un gran porcentaje de la responsabilidad en la extensión del narcotráfico y el crimen organizado, es de los Gobiernos de turno.

El problema del narcotráfico ha sido devastador para el país… porque hay una situación, social económica, donde en los barrios nuestro nuestros jóvenes y algunos nos tan jóvenes se vinculan al mundo ilegal porque no encuentran más posibilidades de obtener recursos económicos para poder subsistir, no lo consiguen por medios legales.

Entonces hay que trabajar a fondo de manera primaria que nuestros jóvenes tengan real absceso a las oportunidades de trabajo y estudio, no que sean sólo unos pocos privilegiados.

Una de las formas de disminución el delito, las drogas y su delito es por medio de los programas de prevención del consumo de drogas, de los trabajos sociales con las comunidades para que la población entienda las desventajas que producen el uso de estupefacientes, tanto a nivel fisiológico como social y económico.

Eso debe el presidente Luis Abinader trabajarlo también, no es solo persecución y sometimiento.

Claro, tienen que involucrarse todos los sectores, partidos, lideres, iglesias, universidades, empresarios, justicia, comunitarios.

El problema no debe verse ni ejecutarse como show mediático, de represión, de querer atrapar a los lavadores y narcos como si fuera un premio buscando aceptación y reconocimiento.

¡Cuidado!

Porque podría tener un resultado contrario y entonces el problema se acentúa más y más, este es un pueblo necesitado, con poca formación educativa, cívica y política, y esos narcos, sus actividades ayudan económicamente a amplios sectores del país, al pueblo llano, y agradecen ese apoyo, el que nunca les ha brindado los gobiernos.

Mas por ello hay que resaltar el valor del presidente Luis Abinader y su persecución al narco y corrupción.