El Oso Ruso Acorralado

A treinta años de la claudicación de Mijaíl Gorbachov, último presidente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, y la rendición incondicional del Pacto de Varsovia al imperialismo norteamericano, el ganador de la larga Guerra Fría que enfrentaron a las dos superpotencias por la hegemonía mundial, vuelven a enfrentarse en una nueva Guerra Fría.

La traumática transición al capitalismo dirigida por Boris Yeltsin, sucesor de Gorbachov, fue un reinado de corrupción, que dio paso a una privatización salvaje, creando una oligarquía mafiosa, socia del capital internacional, y subordinada a los designios del imperio.

La claudicación de Gorbachov considerada por Vladimir Putin como la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX, ha sido considerada como el acontecimiento más vergonzoso de la historia del pueblo ruso, fue una rendición incondicional sin ningún tipo de garantía que salvaguardara la existencia del Estado ruso y de las agresiones futuras de la OTAN y su nueva Guerra Fría Suave, que ha sido la base para la instalación del actual cerco al Oso Ruso.

Solo falta un eslabón en la cadena para acorralar al Oso Ruso, la instalación de misiles en Ucrania como pretende la OTAN, en la misma frontera de la Federación Rusa.

Vladimir Putin, el sucesor de Boris Yeltsin, ha rescatado la Federación Rusa, eliminando la corrupción, la mafia y la oligarquía rusa que manejaba el poder y ha rescatado la independencia y la soberanía del Estado, colocando de nuevo a la Federación Rusa como una superpotencia nuclear de contrapeso y de estabilidad, un actor importante junto a China en la conservación de la paz mundial.

Desde que el pueblo ruso rescatara su soberanía e independencia con Putin al frente, la OTAN ha venido desarrollando la Guerra Fría Suave con el propósito de cercar y aislar a la Federación Rusa, sancionándola, provocándola con actos hostiles y una guerra mediática sin precedentes, acusando a Putin de dictador y de intervenir en los procesos electorales de EUA.

El líder Vladimir Putin y su partido Rusia Unida, de ideología conservadora y nacionalista, coexiste en la Duma o Congreso de la Federación Rusa con el Partido Comunista, segunda fuerza política más votada en los últimos procesos electorales.

El nuevo actor mundial, la superpotencia rusa, ha tenido un papel estelar en la derrota de las bandas terroristas del ISIS del Estado Islámico, y en el fortalecimiento del Estado Sirio; ha logrado un pacto estratégico de Buena Vecindad con la República Popular de China, planificando ejercicios militares juntos en el Océano Pacifico.

La Federación Rusa, el Oso Ruso, está acorralado por la OTAN y sus propósitos de instalar misiles en Ucrania, pero hay que tener cuidado, el Oso tiene garras atómicas y misiles hipersónicos de reciente creación.

Su líder indiscutible, Vladimir Putin, acaba de ganar las últimas elecciones con más del 70%, ha manifestado, que, si la OTAN cruza la raya roja de instalar misiles en Ucrania, en la misma frontera de la Federación Rusa, responderá técnica y militarmente a esa agresión.

La humanidad vive de nuevo la famosa crisis de los misiles de Cuba en el año 1962, al borde de una confrontación nuclear, si la OTAN persiste en cercar, doblegar y posteriormente aniquilar la independencia y soberanía de la Federación Rusa.

Hay que recordar que Rusia es el país mas grande del mundo, rico en recursos naturales, petróleo y gas. Que históricamente ha sido varias veces invadido desde Napoleón, que sufrió una derrota vergonzosa, y el Ejército Rojo, que derrotó los invasores que prohijaron la guerra civil, intentando destruir la naciente Revolución Bolchevique de Octubre; el ultimo que osó invadir a Rusia fue Hitler con el ejército más poderoso y organizado del mundo y que no había tenido ninguna derrota, el pueblo ruso, hambriento y empobrecido, fue capaz de resistir esta larga lucha y derrotar al ejército nazi;

veinticinco millones de muertos fue el aporte del pueblo ruso, la humanidad debe reconocer este gran sacrificio de la nación rusa, quien fue realmente quien certificó la gran derrota del Tercer Reich.

Franklin Rosa