Editorial Semanario Camino – Perdieron la esperanza

Son muchos los dominicanos que han perdido la vida tratando de llegar a Puerto Rico en frágiles embarcaciones. Las historias de estas aventuras en busca de un mejor estilo de vida parecen escenas de una película de terror.

Los relatos de los sobrevivientes cuando están en alta mar y fallan los motores, o las olas envuelven las yolas, parecen una pesadilla. Pero esto no detiene este éxodo. Solo en los últimos diez días, la Armada Dominicana ha detenido 217 personas cuando trataban de llegar a ese destino.

Sin embargo, esta cruda realidad no impide que sigan marchan- dose, porque ya perdieron la esperanza de tener en su tierra natal, las condiciones para una vida mejor.
Para realizar este sueño muchos hipotecan sus casas, venden su tierra, y nadie parece detener la decisión tomada.

Se olvidan que en la Isla del Encanto hace algunos años que los fenómenos naturales y la crisis económica y social de la que no han escapado, le quitaron el puesto de paraíso soñado.

Esperamos que la desesperación por mejores condiciones de vida no empuje a tantos dominicanos a tratar de emigrar en condiciones irregulares. Ahí no está la solución a sus problemas. En muchos casos se empeoran. Además, se pone en riesgo la vida.

También, llamamos a nuestras autoridades para que pongan todo su empeño creando las bases de una República Dominicana cada día mejor, y así, el que desee emigrar, lo haga por otros motivos, y no porque aquí se le han cerrado todos los caminos para alcanzar un desarrollo integral.