Café 55
Eddy Samuel Álvarez advierte sobre riesgos legislativos y destaca el rol clave del cooperativismo en el desarrollo local
Santiago. — El presidente de la Federación de Cooperativas del Cibao Central, Eddy Samuel Álvarez, reflexionó sobre la importancia histórica del cooperativismo, los actuales retos legislativos y la influencia de modelos internacionales en la regulación del sector en la República Dominicana, durante una reciente entrevista en el Café de Diario 55.
Al referirse a la tradición nacional, Álvarez lamentó el traslado de algunos días feriados, al considerar que esta práctica afecta el impacto cultural de las celebraciones patrias. “Me gustaba que la celebración fuera el día que corresponde. Éramos felices celebrando en la fecha original. Cambiar los días patrios altera el esquema y afecta su significado cultural”, expresó.
En cuanto a los proyectos de ley en discusión, advirtió que algunos tienen la intención de confundir o distorsionar el sector cooperativo, especialmente cuando intentan replicar modelos extranjeros sin adaptación local. Como ejemplo, citó el caso de Ecuador, donde —según explicó— se intentó hacer que las cooperativas de ahorro y crédito operaran como bancos, imponiéndoles requisitos desproporcionados y un marco legal inadecuado. “Eso provocó una verdadera debacle: desde 2009 no se ha creado ninguna nueva cooperativa, muchas han incurrido en violaciones recurrentes o han desaparecido, porque la normativa favorece estructuras de capital único y desconoce la naturaleza colectiva del cooperativismo”, señaló.
Álvarez también se refirió a la concentración económica en la capital, señalando la problemática de la macrocefalia en Santo Domingo. En ese sentido, destacó que las cooperativas han sido clave para el desarrollo local, al permitir que los recursos permanezcan en las comunidades donde se generan. “El dinero no se recauda solo para llevarlo al gran centro, sino que se queda en las localidades, impulsando un desarrollo integral”, explicó.
Al analizar la economía dominicana, indicó que las intervenciones del Fondo Monetario Internacional han logrado cierto nivel de disciplina macroeconómica, aunque consideró que no han favorecido una verdadera redistribución del ingreso.
El presidente de la Federación resaltó además la diversidad del sector cooperativo en el país, que incluye no solo cooperativas de ahorros y préstamos, sino también agropecuarias, de pescadores, artesanales y de profesionales. “Cada sector puede tener su propia cooperativa, lo que fomenta el desarrollo económico y social”, afirmó, al tiempo que subrayó la necesidad de nuevas leyes que amplíen y fortalezcan este abanico productivo.
En el ámbito social, diferenció el aporte de las cooperativas frente al sector bancario tradicional, destacando que estas invierten directamente en sus comunidades. Como ejemplo, citó el caso de la cooperativa San Miguel, en Santiago, que construyó un muro de protección para la comunidad de Sabana Iglesia ante el río Yaque, utilizando neumáticos reciclados y siembra de árboles. “Son acciones poco publicitadas, pero de gran impacto”, señaló. Además, recalcó que “por cada obra que realiza una intermediaria financiera, las cooperativas hacen decenas en las comunidades.
Álvarez enfatizó también la necesidad de una supervisión especializada y de calidad para el sector. “Todas las cooperativas deben contar con supervisión, independientemente de su tamaño. Es fundamental que los supervisores tengan formación técnica y conocimiento del cooperativismo; regular sin saber es más peligroso que no regular”, afirmó.
Finalmente, llamó a visibilizar de manera más efectiva las obras y beneficios que las cooperativas aportan a toda la sociedad, destacando la importancia de estrategias comunicativas que reflejen el impacto positivo y la reputación del cooperativismo como pilar de la economía social dominicana.