Dos tipos de policías

En una ocasión el Doctor Jaime David Fernández Mirabal, en su condición de profesional de la medicina en el será de la psicología y psiquiatría, estableció lo siguiente: “existen dominicanos que desean dos tipos de policías: uno que sea indulgente contra los demás y flexible contra su mismo”.

Hacemos esta aseveración porque sólo en la medida que podamos concretizar una sociedad en la cual deseemos el misma orden e institucionalidad para los demás, sea igual para nosotros. Así como deseamos que se castigue la corrupción pública, también sea condenable la privada. Que así como deseamos castigo para los políticos de ayer, también lo sea para los de antes de ayer y los de hoy.

No es posible que si somos nosotros quienes hemos cruzado la línea de lo indebido; o incorrecto; o hemos volado alguna ley; no pidamos un chance, sin embargo, queremos otro policía para los demás que sea fuerte e insobornable. Y de esta manera es que como hemos construido esta sociedad en la que vivimos. Buscando justicia dependiendo de a quién se le aplique la ley. Si es del partido o de algún aliado; o si tengo influencias o no, entonces podemos ver bien que la vara judicial se pueda torcer.  Entonces así no podemos tener más allá de lo que hemos visto.

Ahora bien, si deseamos otro sistema y no el descompuesto que hemos estado padeciendo, debemos crear las condiciones para transformar en la manera en que se ha concebido el Estado para funcionar y actuar. O es que impere lo institucional; o es que siga imperando el desorden; y lo que impongan los hombres y no las instituciones.

Dejemos de implementar y fomentar la creencia de que podemos tener dos clases de policías o de formas de imponer las leyes. Que sea el mismo que imponga las reglas de juego aunque sea contra nosotros mismos. Que no haya necesidad de seguirle quitando la venda a la diosa Themis para que vea a quien juzga.