Opinion

Del Escritorio. ¿SABEMOS CONVIVIR?

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Por: José Jordi Veras Rodríguez.

Hace poco, alguien nos hizo una consulta respecto al tema de un problema que tenía fruto de una situación en su Condominio, y era que uno de los “vecinos” -porque ya hoy no todo el mundo califica con ese marbete-, se ha llegado a pensar que vive en una residencia unifamiliar, porque tiene más vehículos que lo que les corresponde; posee talleres para reparar sus motores y cada vez que se le ocurre hacer fiestas, los demás pasan a un tercer plano.

Eso indicado más arriba, es solo un reflejo de lo que hoy resulta convivir en edificaciones horizontales y hasta en residencias comunes de forma vertical.  Por la simple razón, de que se ha perdido el ámbito del respeto, las normas de buena conducta y la educación.

Es también toda una peripecia, lograr resolver problemas que pueden parecer individuales pero son comunes al final de todo.  Porque desde el mismo momento en que usted aceptó vivir bajo el régimen de colectividad,  usted no necesita de forma principal, tener unos estatutos o leyes internas que rijan la buena convivencia, lo primero que debe tenerse, es sentido común y empatía, sin embargo, uno y otro, cada vez, es más extraño encontrarlo entre los seres humanos.

Es por esto también, que si alguien posee un apartamento y vive fuera, pero no lo tiene alquilado o no lo vive, cree o piensa que no tiene que pagar la cuota de mantenimiento o simplemente, no le importa dejar acumular por largos meses el no pago por este concepto, entonces usted tiene muchas  veces una comunidad teniendo problemas para terminar el mes teniendo que resolver las facturas que son comunes para todos, por la irresponsabilidad de dos o tres.

Sin tomar consideración, que por la falta de pago de aquel concepto indicado, puede perder su inmueble.  Hoy lo que siempre sugerimos, es que se puedan organizar legalmente y con su asamblea.

Por esto, usted tiene, condómines o residentes, que creyéndose que viven solos, no les preocupa vivir en un ambiente de suciedad, descuido del edificio, y donde todo parece que no vive alguien que se conduela.  Por el simple hecho, que todo el mundo espera que otro resuelva, o que si no es de su espacio el problema, no le preocupa lo que es común, sea su situación.

Entonces, tenemos, como el ejemplo inicial, del supuesto “vecino”, que encima de todo, es alguien con el que los demás prefieren vender y mudarse que lidiar hoy día con un esperpento de esa naturaleza y prefieren vivir en paz que buscarse un problema gratuito.  Sin embargo, esto que hemos narrado, a modo de brevedad, es lo que se ha convertido en el diario vivir y el modus operandi de los residenciales y condominios dominicanos en su gran mayoría, y en vez, hoy de ser tu hogar un remanso de paz, se ha convertido en un campo de batalla donde llegas, y puedes encontrarte a un “gracioso”, parqueado en tu lugar porque prefiere tu espacio que le da sombra o está más cerca para descargar sus pertenencias y compras.  O es de lo que te dice: “salgo rápido”.

Y son ese tipo de detalles acumuladas en el tiempo, lo que ha provocado muertes entre residentes, pero simplemente, porque se perdió el respeto y la empatía.

Tal como le indicamos a quien nos solicitó la consulta, que no la indicaremos por aquí, pero, si le dijimos que el dominicano en su gran mayoría, no sabe vivir en comunidad, ha perdido en gran medida, el ser buen vecino, que era considerado tu primera familia cercana antes que la propia, pero eso ya es historia y todo porque hay quienes al parecer, la educación recibida desde el ámbito familiar no fue suficiente como para reflejarla ante los demás que conviven con él y busca imponerse por la fuerza, la violencia o la estridencia sin argumentos.

Correo: jordiveras@yahoo.com,

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