Cultura viva – “Las Garzas del Batey no tienen apellido”

En el universo infinito del verso, el poeta dominicano José F. López Larache (Parrón) se alza sobre la gravitación de su lar natal y vuela libremente más allá de los vientos sociales contrapuestos para entregarnos “la belleza, verdades y bondades” que contiene su inspiración plasmada en el poemario reunido en su libro “LAS GARZAS DEL BATEY NO TIENEN APELLIDO”.

José F. López Larache, nació poeta. Geográficamente nació en  el Batey Lechugas en La Romana. Por tanto, ambos forman parte vital de su vida. Siempre ha escrito versos o inmerso en el quehacer cultural, y recoger la esencia y los anhelos, afanes o agonías de aquellos “héroes sin nombres” para el poeta petromacorisano Federico Bermúdez (1884-1921), considerado nuestro primer poeta social, o Garzas que “no tienen apellidos” en los versos de José Parrón.

Además de poeta y doctor en medicina, José F. López Larache es declamador y actor teatral, y en sus años universitarios realizados aquí en la PUCMM, en más de una ocasión, en tertulias culturales conocimos por su voz otras creaciones suyas: Poemas para un olvido (2006) Ruptura del silencio (2008) …y ese mundo tan lejano y al mismo tiempo, tan cercano y nuestro: el de cañas y de garzas…

Quiero destacar un párrafo del prólogo del libro: “¿Qué poema mejor que esta imagen misma: el batey y su gente son unas garzas? Ella sola es poesía. Pero el Dr. López se detiene, como un cirujano con un bisturí en la mano, a describir, en varias piezas poéticas, las diferentes verdades de dolor y muerte del batey. Más aún, esa realidad del batey pasa a ser la realidad de la humanidad y las garzas: somos tu y yo, el batey y todos nosotros” (Ramón Benito De La Rosa y Carpio. Arzobispo Emérito de Santiago).

Parafraseo al dramaturgo Eurípides: Poeta, he aquí tu obra,  pues con ella, levanta el vuelo.

 

                      “Garza yo te siento

                       En el guarapo de la caña                 

                      Yo te siento en las frases

                       Incompletas de la muerte

                       Yo te siento en cada infancia

                       Y en cada adolescencia

                       Que murió en el batey

                       Condenada al llanto negro

                       Del tiempo”.

Lincoln López