“Cartas a Evelina” y su crítica al legislador dominicano

¨Cartas a Evelina¨, es un libro del Dr. Francisco E. Moscoso Puello,  publicado en 1941 del médico y escritor Dr. Francisco E. Moscoso Puello (1885-1959), y considerado como uno de los principales ensayos del pensamiento crítico dominicano de la primera mitad del siglo XX. En la contraportada de dicha obra aparece la siguiente reseña:

¨La segunda parte, está compuesta por una serie de artículos periodísticos aparecidos en la prensa nacional entre 1913 y 1935, describe el comportamiento social y político de los sectores más conservadores de la sociedad dominicana de su época. Cartas a Evelina es más que una radiografía de los dominicanos, hizo todo un tratado de la dominicanidad, que hasta la fecha parece vigente¨. También hizo críticas al gobierno tiránico de Trujillo, por lo cual fue encarcelado. Puesto en libertad posteriormente, porque se trataba de uno de los mejores cirujanos del país y un intelectual de valía¨.

El fragmento seleccionado para esta entrega, corresponde a la primera  de sus epístolas dirigidas claro está, a una mujer ¨por lo demás inteligente, culta, evidentemente extranjera, un espíritu superior, exquisito, a la que se aprecia como interlocutora¨. Ellas contienen críticas acerbas a la sociedad de su tiempo. En esta parte transcrita más adelante, critica el abultamiento de leyes que tiene el país, y califica con ironía a los legisladores de: simples copistas e importadores de leyes, aunque no tengan utilidad alguna práctica; además, censura su falta de capacidad. El segmento de la primera carta comienza:

¨Señora: ¡Yo he cambiado mucho! De pocos años a esta parte soy otro, es decir, soy el mismo en otro. Esto no tiene nada de particular si usted tiene en cuenta que no he hecho otra cosa que no sea obedecer a la más general de todas las leyes de la naturaleza. ¿Y a propósito de leyes, conoce usted un país que tenga tantas como la República Dominicana? Los legisladores dominicanos son, a este respecto, muy originales. Todas las leyes son aquí importadas, no hay ninguna del país, autóctona, como suele decirse a veces; leyes dictadas de acuerdo con el carácter y las costumbres de este pueblo infeliz. Aquí se prohíbe lo que está prohibido en los países civilizados y está autorizado todo lo que está en aquellos.  De esto resultan anomalías que dan risa… ¨Señora. El legislador dominicano es un tipo curioso, alto o bajo de estatura; blanco, moreno o indio de color; delgado o grueso; feo o buen mozo; que éstos son los caracteres variables o comunes, su aspecto no es del todo desagradable y hasta parece un hombre civilizado¨.

¨Cartas a Evelina¨, constituye un patrimonio clásico de la narrativa dominicana, y como tal, su estudio debe ser permanente en los diferentes sectores culturales de la nación.