Ultima Actualización: martes 26 mayo 2020  •  12:25 PM

El Fouché de Zweig

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  jueves 21 abril 2016

En el estudio biográfico de los personajes más grandes de la literatura y la política mundial, el escritor austríaco Stefan Zweig ocupa un lugar de primera línea, porque tenía un estilo literario muy particular, porque construía cuidadosamente la psicología de sus protagonistas, todo aunado a una brillante técnica narrativa. Sobre la importancia del ritmo del relato expresó: “…el inesperado éxito de mis libros proviene de un vicio personal, porque soy un lector impaciente y de mucho temperamento. Me irrita toda facundia, todo lo difuso y vagamente exaltado, lo ambiguo, lo innecesariamente morboso de una novela, de una biografía, de una exposición intelectual.”.
   
Stefan Zweig (1881). Doctor en Filosofía. Famoso autor de más de 50 títulos entre ensayos, novelas, poesías, teatro y biografías. Entre estas últimas se encuentra la de Fouché considerada una joya de la literatura hasta el punto en que “nadie la ha enriquecido ni antes ni después de Zweig”. En su obra describe la psicología de una animal político excepcional: “Traidor nato, miserable intrigante, puro reptil, tránsfuga profesional, vil alma de corchete, deplorable inmoralista” son algunos de los calificativos sobre Fouché.
  
José Fouché (1759) hijo de familia de marineros y mercaderes no presentaba en sus orígenes nada especial ni físico ni intelectualmente que hiciera pensar que al correr de los años desempeñaría una serie de cargos que dirigirían los hilos de la historia francesa. Considerado el genio tenebroso de la política que sobrevivió con maestría a las más duras épocas, enfrentando y venciendo a figuras como Robespierre y Napoleón en el difícil escenario de la Francia de finales del siglo XVIII, y su apellido es sinónimo de mentira y de manipulación política a lo largo de la Revolución Francesa, la caída de Luis XV, pasando por el ascenso y caída del “radicalismo” de  Robespierre y el ascenso y la caída de la “república” de Bonaparte.  
  
 Fue cinco veces ministro: el primero, al gobierno real, el segundo a la República, el tercero al Directorio, el cuarto al Consulado, y el quinto a Napoleón. Este fue uno de sus secretos “cambiar rápidamente de chaqueta siguiendo la nueva dirección del viento”.
   
Dice Zweig: “Simplemente se encuentra en la escena, esperando en la oscuridad. En la seguridad del no protagonismo. Ni siquiera con Dios se compromete José Fouché a ser fiel para siempre”… “Sabía que no era la figura protagónica por excelencia, sabía que no tenía brillo de líder sino más bien la sombra del conspirador, del traidor perfecto y del individuo, cuyo único bienestar que importa es el suyo”. Ahí radica otro de los secretos de Fouché: “la discreción; nunca estaría en la primera línea del combate político o ideológico, lo suyo era las bambalinas…siempre es otro el que paga con su sangre por las palabras y las políticas de Fouché”.
   
Maribeau muerto, Marat asesinado, Robespierre guillotinado, y desaparecidos sus compañeros de la Revolución. “Los nervios no le dominaban, los sentidos no le seducían. Deja jugar sus fuerzas y asecha despierto las faltas de los demás”.
  
 Los libros de Zweig fueron prohibidos en Alemania por el régimen nazi. En 1934 inició sus viajes por América y alrededor de 1938 visitó la República Dominicana.
   
Stefan Zweig un clásico de la literatura universal.