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IMPACTO 115 O LA FIESTA DE LOS ARTISTAS.

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  jueves 25 junio 2015

(Palabras pronunciadas por el autor en la inauguración de la exposición Impacto 115, realizada en Tamboril el jueves 4 del presente mes)

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 Si bien desde el punto de vista utilitario no faltan quienes afirmen que el arte ningún beneficio aporta,  contario a este criterio vale precisar que el arte:

 a) Es un testigo que da cuenta de las distintas épocas de la vida del hombre, esto es, en la obra de arte yace lo histórico, lo religioso, lo mágico, lo político, lo económico, lo cultural y lo institucional.
  b) Como medio de comunicación ha cumplido una función primaria: dar testimonio de lo que nos identifica como seres humanos.
  c) Produce beneficios individuales que nacen de la mente del creador y se convierten en beneficios sociales al llegar a los sentidos de los espectadores.
 d) Despierta y desarrolla la sensibilidad y produce el disfrute estético.
 e) Sirve como ventana de la época en que se realizó. A través de él nos ponemos en contacto con las ideologías, los pensamientos y las tendencias que marcaron una época.
  f) Es un medio de distracción, relajación o esparcimiento espiritual.
 g) Contribuye en la formación integral del individuo.
  h) Sirve para desarrollar la imaginación y la expresión del sentimiento.

 En fin, el arte es la esencia misma de la vida. Respetar el arte es respetar la vida. Apoyar el arte es apoyar la vida. Porque ¿qué sería de nuestro planeta sin la música de los grandes maestros, sin la obra El Quijote, de Cervantes; sin la novela “Cien años de soledad”, de García Márquez; sin el poema “Hay un país en el mundo”, de nuestro Pedro Mir; sin las novena y quinta sinfonías, de Beethoven; sin los grandes monumentos, sin las grandes obras esculturales, sin La Gioconda, de Leonardo de Vinci, sin Guernica, de Picasso y otros trascendentales cuadros de pintura?

«El arte o la producción de imágenes - escribe José Luis Sanchidrián en su Manual de Arte prehistórico - lleva consigo un componente comunicativo, expresa algo, guarda un mensaje con significado dentro de la sociedad para la que fue creado»

    
 Tan valioso es el arte que hasta nuestra madre naturaleza se ha encargado de ofertarnos las más auténticas e inimitables muestras artísticas; pues ¿acaso no constituyen verdaderas obras arte la sonrisa angelical del bebé y el canto siempre polifónico del ruiseñor que cual bohemio cantor   nos entona las más románticas de las serenatas.

¿No es arte  la puesta de sol, el sonido del viento, los atardeceres campestres, la imagen de la lluvia al caer y el canto embriagador entonado por esta en su ruta hacia la tierra?

¿Acaso no es arte  el armónico concierto de los grillos madrugadores y demás pájaros que pueblan nuestro mundo natural?

¿Acaso no es arte  las ondas,  las brumas, los rumores, los suspiros y  el eco  de las olas que como blancas sierpes se desplazan por los acuáticos senderos de nuestros mares tropicales?

Y finalmente valdría preguntarse, ¿no es arte la sonrisa incierta y el  tierno abrazo del anciano?

En el contexto de la importancia que tiene el arte en general es que se inscribe el extraordinario valor que posee la exposición colectiva IMPACTO 115 que esta noche se inaugura. Una exposición en la que más de cuarenta artistas, entre ellos pintores, fotógrafos y escultores procedentes de Santiago, Santo Domingo y Tamboril expondrán sus obras.

           
Se trata, pues, de un hecho sin precedentes en la historia del arte regional, y posiblemente del arte nacional, por cuanto hasta donde nuestro conocimiento alcanza, no conozco que tantos cultivadores de diferentes expresiones de las bellas artes hayan decido antes coordinar voluntades para en un mismo espacio dar a conocer sus muestras artísticas.

 Y cobra mayor importancia esa comunión de estéticos intereses si se parte del hecho de que en el mundo del arte, desafortunadamente, las uniones y solidaridades no son muy comunes. Todo lo contrario, las inquinas, la tirantez y las distancias parecen constituir las reglas de juego. Esta participación unificada pone en alto el nombre de cada uno de los artistas participantes, a quienes necesariamente tenemos que felicitar.

 Y debemos felicitar de manera especial y reconocer el arduo trabajo que tuvo que realizar el ideólogo y activo coordinador de todo lo relativo al montaje de este evento. Me refiero, obviamente, al doctor Francisco Gullón, el más pintor de todos los médicos, quien con la pasión y persistencia que lo caracteriza se le ocurrió un buen día que esta exposición podía realizarse.

 Conviene resaltar que esta fiesta del arte forma parte del programa de actividades diseñado por la alcaldía municipal para celebrar el ciento quince aniversario de la fundación del municipio de Tamboril. De ahí que su nombre no podía ser otro: IMPACTO 115.

Vale recordar que Tamboril fue elevado a la categoría de municipio el 3 de junio de 1900 en virtud de la resolución No.4002 emitida por el Congreso Nacional.

 Impacta todo lo que impresiona, todo lo que desconcierta debido al efecto que un gran acontecimiento produce; y este es un gran acontecimiento.

Utilizar a Tamboril como sede de esta significativa muestra artística tiene necesariamente que impactar el ánimo de todos los residentes en esta pujante, dinámica y emprendedora comunidad; pero también, y por las razones ya expresadas, ha de impactar también al mundo artístico de la ciudad de Santiago.

 Ser sede de esta actividad representa para Tamboril un merecido homenaje para un pueblo que históricamente, aparte de su muy conocido desarrollo industrial y deportivo ha sido propulsor de las más diversas expresiones de las bellas, y porque cuanto hemos contado aquí con músicos, poetas y pintores de gran valía que han sabido poner en alto el nombre del pueblo que los vio nacer.
 

¡Enhorabuena!