Café 55
Alfredo Hernández resalta la seguridad aérea y el rol clave de los tripulantes de cabina en la aviación dominicana
Santiago. – En el programa El Café de Diario 55, Alfredo Hernández, director de la academia Tripulantes VIP y reconocido experto en aviación, abordó el origen y evolución de la formación de tripulantes de cabina en la República Dominicana, destacando la seguridad, el profesionalismo y las oportunidades que ofrece este sector en crecimiento.
Hernández explicó que la creación de Tripulantes VIP nació de una vocación familiar vinculada a la aviación. “Mi padre era piloto y desde niño estuve inmerso en este mundo. Tras años de persistencia logramos certificar la escuela, hoy pionera en la región y con más de 15 años de experiencia”, señaló.
Durante la entrevista, enfatizó que la principal función de los tripulantes de cabina es garantizar la seguridad de los pasajeros. Indicó que estos profesionales están entrenados para responder ante incendios, descompresiones, aterrizajes forzosos y emergencias médicas. “Reciben formación teórica y práctica, incluyendo supervivencia, atención a fracturas, partos prematuros y técnicas de resucitación”, precisó.
Hernández también destacó que la academia imparte fundamentos de derecho aeronáutico internacional, con especial atención al Convenio de Tokio, el cual faculta a los tripulantes de cabina actuar ante conductas que comprometan la seguridad a bordo. Aclaró que expresar una queja de manera respetuosa es válido, pero una actitud alterada puede provocar el desalojo del pasajero por razones de seguridad.
Al referirse a los orígenes de la profesión, recordó el papel histórico de Helen Church, enfermera que impulsó la incorporación de mujeres a las tripulaciones aéreas, sustituyendo a los antiguos “cabin boys”. Asimismo, explicó que la normativa internacional exige un tripulante de cabina por cada 50 asientos, independientemente del número de pasajeros.
La academia Tripulantes VIP continúa a la vanguardia de la formación aeronáutica en el país, con equipamiento moderno y una nueva sede en Santiago. Hernández resaltó que, gracias a inversiones en tecnología como el tobogán de emergencia, los estudiantes dominicanos ya no necesitan viajar al extranjero para completar entrenamientos obligatorios.
Con acuerdos con aerolíneas como Avianca y JetBlue, la institución facilita el acceso a centros de entrenamiento internacionales y fortalece la inserción laboral de sus egresados. “Estamos desarrollando un polo aeronáutico en Santiago, para que los jóvenes no tengan que trasladarse a Santo Domingo para estudiar esta carrera”, afirmó.
Hernández indicó que para ingresar a la academia solo se requiere el título de bachiller y vocación por la aviación. Señaló que el salario base de un tripulante ronda los mil dólares mensuales, más viáticos, y destacó los beneficios asociados a la profesión. El costo mensual de la formación es de 185 dólares, con programas de becas para jóvenes de escasos recursos y una duración de 12 meses, además de un programa intensivo de cuatro meses.
Finalmente, el experto abordó aspectos clave de la operación aérea, señalando que el despegue y el aterrizaje son las fases más críticas del vuelo, y resaltó que hoy la industria prioriza la preparación, la inclusión y la diversidad por encima de estereotipos físicos. Concluyó agradeciendo el espacio y reafirmando el compromiso de Tripulantes VIP con la excelencia en la aviación dominicana.