Hoy día el aceite se emplea para muchas cosas, desde los vehículos hasta para cocinar, etc. Hay que recordar, sin embargo, como sobre todo en la antigu¨edad se usaba como un combustible para iluminar, al igual que el gas y la energía eléctrica. El aceite se usaba así y se decía no dejar acabar el aceite, no dejar apagar la lámpara.

No dejar apagar la lámpara significa tener encendida la lámpara, la luz de los valores. No dejemos acabar el aceite. Por eso tiene toda su actualidad los que nos recuerdan valores, los que siempre mantienen la lámpara encendida. Por eso el Evangelio nos recuerda conservar el aceite. Buscar el aceite para conservar los valores. El aceite lo necesitamos para caminar, los carros para funcionar, en la cocina para que los alimentos salgan bien. Se necesita aceite, pero se necesita también el aceite para que las lámparas no se apaguen. Sigamos caminando con valores.

Hasta mañana si Dios, usted y yo lo queremos.