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Crecen las críticas contra el sistema judicial
Publicado por Redaccion Diario55  |  Editorial |  martes 7 abril 2015

EDITORIAL

Crecen las críticas contra el sistema judicial

Como bola de nieve indetenible avanza el desprestigio del Poder Judicial en República Dominicana, donde los avances logrados al final del pasado siglo se van esfumando, dejando una sensación de que en nuestra Patria, la historia marcha en forma circular.

Pues parece un círculo vicioso que atenaza nuestro discurrir, ya que cuando avistamos una luz al final del túnel con apariencia de que las cosas cambian para positivo, volveros al punto de partida dejando amargura y desaliento.

Con la creación del Consejo Nacional de la Judicatura y sacar al Senado de elegir a los jueces, la sociedad pensó que se iniciaba un proceso de institucionalidad en la judicatura, pero todo indica que vuelve a reiterarse el rol de cenicienta del Estado, como siempre lo ha sido.

La Constitución del 2010, bajo la hegemonía de Leonel Fernandez, dio paso a altas cortes y un marco teórico de cierta apariencia modernizantes, pero ello solamente fue para esconder las intenciones de domesticar la justicia con fines politiqueros.

Los últimos acontecimientos del Poder Judicial, donde se refirma su subordinación a intereses políticos, demuestran que la antigua tradición autoritaria y de concentrar el poder en manos de caudillos sigue vigente en nuestro medio político.  

Por ello crece la preocupación en diversos sectores representativos de la sociedad, como los empresarios y las iglesias en torno al deterioro de la imagen de la judicatura, que refleja una tendencia cada vez más subordinada a intereses particulares.

Una sociedad sin un Poder Judicial confiable, tiene graves dificultades para establecer un orden de justicia y derechos para sus ciudadanos y puede llegar el momento de que la gente busque la justicia por sus propios medios, lo cual es retroceder a la barbarie.

Es como si la mentalidad de los viejos caudillos autoritarios del pasado cobra vigencia permanente en nuestro medio social. Una realidad que debe llamarnos a reflexión profunda.