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El discurso del Presidente tiene muchas lecturas
Publicado por Redaccion Diario55  |  Editorial |  viernes 27 febrero 2015

El presidente Danilo Medina como le manda la Constitución le rindió cuentas al país por su ultimo año de gestión al frente de la administración pública, en un discurso que sus más cercanos colabores generaron muchas expectativas con adelantos e insinuaciones.

Pero la pieza, abundante, sin desperdicios en todo el acontecer nacional desde las iniciativas estatales, no se apartó de la tradición y la rutina, en tanto cuanto eso es lo que hacen todos los gobernantes, pintar maravillas a la nación.

No negamos, ni mucho menos que gran parte de lo anunciado y explicado por el Presidente sea cierto, pues esta ha sido una gestión dinámica, un gobernante diligente y trabajador y, con ingentes recursos fruto de la deuda externa, desarrolla muchos proyectos.

Nadie puede negar el febril proceso oficial de construcción de aulas, las inversiones en la educación y el mayor interés por la producción agropecuaria, entre otros renglones importantes.

Pero lo que si puede ser cuestionado es que esos avances apenas son perceptibles en un impacto significativo en mejorar las condiciones de vida de las mayorías marginadas de los dominicanos, como bien señalan los indicadores de desarrollo humano de los organismos especializados internacionales.

Por ello otra vez tenemos que volver al punto de arranque que tanto se analiza en este país, que no es otro que el concerniente al modelo de desarrollo, donde el crecimiento se queda ven mano de un elite económica y social, sin que llegue a los estratos más humildes.

El presidente Danilo Medina habló casi de todo, pero le faltó algunos temas puntuales para el interés nacional como son el narcotráfico y el flagelo de la corrupción, tan en boga en el debate cotidiano y que son seguidos por sectores de la opinión pública internacional.

Ya tendremos de este discurso de rendición de cuentas a la nación muchas telas por donde cortar, donde de seguro la clase política y empresarial, toman partido en una u otra dirección.