Ultima Actualización: jueves 16 julio 2020  •  12:04 PM

Tema vital pendiente

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  martes 24 febrero 2015

Recuerdo los años de cuando el doctor Balaguer llegó a conceptualizar la justicia dominicana cómo un mercado. Entendible desde su punto de vista porque sabía la importancia que el mismo le daba a la misma en todos los sentidos. Es cierto que es mucha el agua que ha caído, las conquistas que el pueblo dominicano obtuvo cuando pudo, a pesar del poder que aún tenía en ese momento dicho líder reformista, con la designación de la anterior Suprema Corte, la cual dio paso a muchas reformas, que si bien no era la deseada fue la mejor que pudo haberse alcanzado, tomando en cuenta el contexto político del momento.

De esos tiempos lo que uno puede recordar también, que de los tres poderes del Estado, el judicial era la cenicienta por los recursos que‎ recibía y como era concebido por los otros dos. Es cierto que son muchos los cambios y transformaciones que se han dado, sin embargo, aún, se sigue teniendo la idea y el anhelo equivocado que deseamos tener una excelente justicia ala cual exigirle, pero pagando invirtiéndole pocos recursos y esa fórmula no es posible.
    
Hace unas semanas, el11 de febrero, en el diario el Caribe, leía unas declaraciones del director de Administración y Carrera Judicial, el señor Justiniano Montero Montero, entre otras cosas sobre la inseguridad con la que laboran los jueces, se refirió en otra parte, a lo siguiente y cito:"...el presupuesto se. va en gastos corrientes, ya que. La justicia actúa a nivel nacional y tiene más de seis mil empleados, sin incluir los jueces, además de los gastos de mantenimiento de las edificaciones y vehículos. Debido a la falta de recursos existen 65 vacantes en los distintos departamentos judiciales, 54 de ellos son para jueces de paz, seis paralos de primera instancia y cinco jueces de corte, además faltan por poner en funcionamiento 94 nuevos tribunales".
    
Dentro de estas declaraciones se puede entender mucho. Al menos para los que ejercemos no nos extraña entonces, el por qué, por ejemplo en el caso de Santiago, en lo que respecta al aspecto civil, ya se hacen necesario más salas. Esto, porque las actuales ya conocen más de 40 audiencias casi diarias. Pero eso no es lo peor, al momento de decidir los expedientes el cúmulo es asombroso y ha ido creando una molestia e inconveniente a los usuarios como hacia años. Lo que la SCJ ha decidido al respecto, por la misma situación, asumimos, del presupuesto, en nombrar jueces liquidadores para que fallen estos expedientes pendientes y acumulados de años del 2011 hacia acá, porque evidentemente no tiene forma y manera de crear nuevas salas porque requerían mayores recursos para el personal necesario. Esto, como dije, ha creado un entaponamiento en el servicio para fallar y dar respuesta a los actores ni usuarios del sistema en este distrito judicial.   Lo peor de todo, es que mientras está en poder de los jueces liquidadores, no se tiene forma de tener contacto siquiera indirecto con el mismo para agilizar los fallos de los casos. Lamentablemente, con los recursos limitados que vuelven a recibir en este año y presupuesto, se seguirá haciendo malabares en ese sentido para dar respuestas a problemas como el planteado y como los que expone el propio director Administrativo. Pero no es posible seguir teniendo un poder como el Judicial, con problemas, desde. Lo administrativo hasta la seguridad, por la falta de recursos. Es conciencia que se requiere de los demás poderes y a. La vez, exigencia, al igual como sucedió con el 4 por ciento, que se pueda entender, que para exigir al nivel que lo hacemos, debemos primero tener la inversión adecuada, digna y justa. Que no se quiera dejar entrever que la Justicia puede ser amenazada siempre por la falta de una inversión decente.
     
A todo esto, en la misma fecha y diario ya señalado más arriba, en su Editorial, titulado:"La organización judicial", indicaba, entre otras cosas, lo siguiente: "Pero esas no son las únicas falencias de un sistema judicial incompleto, que vive en la inopia.         Órganos fundamentales tampoco se han podido constituir por falta de recursos económicos. Falta por establecer 94 tribunales, entre ellos la Tercera Sala del Tribunal Superior Administrativo, el Tribunal de Tierras de Azua y la Corte de Apelación de. La provincia de Santo Domingo. La organización judicial está grave en algunos sitios, de muerte".
    
No he querido entrar en detalles con la situación del Ministerio Público y los miembros de la Policía, porque están situados en la misma situación o peor, pero ya serán objeto de otro artículo.  
    
No hay posibilidad de que podamos exigir mejorar un sistema que se grita asimismo, cuando se sigue invirtiendo y disponiéndose los recursos limitados que esta recibiendo año tras año.   En la mentalidad de los demás poderes, al parecer aun se sigue concibiendo el sistema judicial cómo la cenicienta, a la que sólo se le asigna una suma e inversión cómo si su función y resultado no fueran determinantes en esta sociedad. 
 

Seguirá siendo un tema vital pendiente y más aun cuando la realidad nos muestra situaciones como las planteadas y las que se viven en el día a día, el hecho de que sin mayores recursos podremos cambiar lo que hoy se padece.