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Conocernos para querernos, y formar una sociedad nueva

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  jueves 3 junio 2021

Nos estamos moviendo  en círculos sociales dominados por individuos que con los mismos gestos practican simultáneamente la simulación y la autenticidad.

I.- Lo difícil que es conocer al ser humano

1.- El ser humano que se limita a permanecer en un medio social,  compartiendo sin preocuparse por adentrarse en la forma de proceder de sus semejantes, de seguro que no llegará a conocerlos.

2.- Para percatarnos de quién es  esa persona con la que compartimos, se hace necesario actuar con sumo cuidado, extrema minuciosidad,  no dejar  nada a la superficialidad.

3.- Para descubrir  la calidad humana de un hombre o de una mujer, no basta con tomar en cuenta los movimientos expresivos de su cara,  ademanes y articulación  de las palabras, sino cómo ejecuta,  lo espontaneo de su accionar. La sinceridad  se descubre con la sencillez.

4.- Pero ocurre que las personas actúan, no solamente partiendo de lo que es su naturalidad, sino también por  la influencia del entorno donde está conviviendo con otros entes sociales.

5 En las sociedades humanas integradas por distintos segmentos  que forman parte de clases sociales, cada una de ellas tiene una forma opuesta de comportarse porque, aunque cohabiten, asimilan de distintas formas los vicios sociales.

6.- La diversidad de personas, arrastrando cada una de ellas  taras sociales, hace difícil la compenetración. El entendimiento no es posible entre quienes sostienen desavenencias fruto de prejuicios clasistas, porque las ideas preconcebidas impiden  los razonamientos sensatos.

7.-  Nuestro país es el ejemplo vivo donde conviven, en un mismo espacio físico, comunitarios con sentimientos y forma de proceder distintos, por lo que, por más cuidadosamente  que  estudiemos su comportamiento, nunca llegamos a conocerlos.

8.- Las dominicanas y los dominicanos, sin darnos cuenta, nos estamos moviendo  en círculos sociales dominados por individuos que con los mismos gestos practican simultáneamente la simulación y la autenticidad. Están sincronizados en una sola persona, el bueno y el perverso, lo mismo que el genuino y el ilegítimo.

9.- Por más que nos esforcemos para alternar sanamente con mujeres y hombres de aparentes sentimientos puros, de un momento a otro comprobamos que nos estamos tratando con viciados que han sido dañados por el  medio donde vivimos, que echa a perder al más virtuoso, convirtiéndolo en un encanallado.

10.- Es algo  muy complicado preservar sinceras relaciones con aquellos que han asimilado la hipocresía en su más  alto grado de perversión. A la persona pura se le hace imposible departir con quien está hecho para el desenfreno y la  más completa depravación.

II.- Legítimas aspiraciones a compartir con personas buenas

11.- Es  normal aspirar a mantener relaciones de amistad con personas que en su forma de ser  sean constantes; actúen  con fidelidad, y en su trato demuestren ser fieles,  sin variar en lo que dicen y hacen.

12.-  Ha desaparecido la coherencia en los vínculos que entrañan compañerismo. Lo que está de por medio es la incongruencia, porque   se ha elevado la simulación sobre la autenticidad, ya no existe conexidad entre quien busca cultivar afectos y aquel que cree en la falsedad.

13.- No hay sintonía entre la persona que se interesa por demostrar franqueza en la querencia hacia el amigo, y aquella que en el fondo de su alma busca malquistar y estropear la armonía, para que impere la antipatía y todo lo que represente tirria.

14.- El ordenamiento social dominicano genera deformación  en los sentimientos, lo que provoca el mal proceder, la actitud nociva, el  trato grosero y todo  aquello  que resulta perjudicial  en la  buena comunicación y el trato  afable.

15.-  La realidad dominicana nos está enseñando la parte fea de una sociedad humana insociable; poco amable y nada acogedora. Ella es la que    motiva en los nuestros el mal carácter, nos lleva a estar de mal genio y  con cara de pocos amigos.

16.- Por más que nos preocupamos     para portarnos amables,  de todas formas nos sale lo agrio, áspero y seco. En nosotros está sobresaliendo lo hosco; esa  expresión  que  impone lo adusto y muy ceñudo. Ha desaparecido  el sentir que motiva a estar con el amigo dulce que nos trae alegría.

17.- Se nota que lo que a cada momento se busca es sacar de quicio a quien  procura estemos bien orientados,  ser amorosos para  con los demás;  transmitir entusiasmo, sano humor, tranquilidad y aliento espiritual.

18.-  Aquellos que se interesan por hacer sentir mal al prójimo, son los mismos que con sus actuaciones nos mantienen siempre motivados para aniquilarnos anímicamente  en interés de convertirnos en residuos, despojos humanos. Por ser duros de corazón, a los malvados no les importa que los demás se sientan ser nada o poca cosa.

III.- Es una necesidad renovar el ordenamiento económico y social vigente

19.- El momento impone a los hombres y mujeres de bien, crear las condiciones materiales y espirituales  para hacer posible una existencia llevadera en un ambiente de grata convivencia,  en el que prime la coexistencia fraterna.

20.- La vida se hace llevadera cuando   los seres humanos demuestran sincera cooperación, y están en disposición de unir sanas voluntades a los fines de, mediante la participación colectiva,  construir una sociedad para la unión en busca de la  felicidad material y espiritual.

21.- Un ambiente acogedor es posible,  si se pone por delante un concierto de voluntades, con el fin  de construir un ordenamiento económico y social nuevo basado en la  igualdad de oportunidades para todos los integrantes de la sociedad.

22.- La transformación, el cambio verdadero solo es posible cuando es impulsado por las fuerzas motrices  que representan el porvenir y, por vía de consecuencia, están llamadas a romper con todo lo que significa el atraso, el pasado de opresión social y material.

23.-  Un ser humano nuevo  llega cuando  se levanta  formado en un  sistema  social  que genera nobles sentimientos, porque  no está presente el individualismo y predomina el colectivismo, lo de la comunidad sobre lo particular