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“…el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás…”

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  jueves 19 marzo 2020

Escogí como título de la presente entrega una frase que forma parte esencial del párrafo de cierre de la obra “La Peste”, una de las novelas fundamentales del escritor y filósofo existencialista francés Albert Camus. En ese colofón solamente existe esa única advertencia o consejo a la humanidad, como mensaje final, para que ella esté siempre alerta contra los males de la peste, en razón de que continúa latente, escondida en un lugar equis, esperando el momento oportuno para emboscar nuevamente a sus víctimas. 

“La Peste” es una de las obras cumbres de la narrativa del Siglo XX, y el retrato de un mundo enfermo al que solo catástrofe logra humanizar. La misma tiene como epicentro una ciudad llamada Orán, en donde sus habitantes solo piensan en trabajar para enriquecerse y para embriagarse de todo tipo de placeres. En  una “mañana cualquiera el Dr. Rieux encuentra el cadáver de una rata en el rellano de la escalera. Mientras acompaña a su mujer a tomar el tren que la conduciría a un centro de salud en la montaña, nuevas ratas agonizantes invaden las calles y el conserje muere repentinamente”…otros van muriendo sucesivamente hasta que es declarada de manera oficial la peste o pandemia como se dice en la actualidad. 

Las medidas y el comportamiento humano son similares a las actuales. Por un lado el aislamiento o cuarentena, y por el otro, el miedo, arropan a los individuos y a la sociedad. Una persona sufre, otra se divierte, y un sacerdote llama a la meditación ante el castigo divino…

Se trata, como dice una de sus ediciones, un dilema entre el bien y el mal, entre una vida moral y una degradación ética. Al ser superada la crisis, Camus nos deja como mensaje una poderosa convicción existencialista: “hay en el hombre cosas más dignas de admiración que de desprecio”. 

Una tragedia similar empieza a desarrollarse en el mundo actual, y anhelo que la misma sea superada, y, a la vez, la humanidad se “rehumanice”.

Para terminar, considero importante transcribir la idea completa de Camus, del citado párrafo:   

“Oyendo los gritos de alegría que subían de la ciudad, Rieux tenía presente que esta alegría está siempre amenazada. Pues él sabía que esta muchedumbre dichosa ignoraba lo que se puede leer en los libros, que el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás, que puede permanecer durante decenios dormido en los muebles, en la ropa, que espera pacientemente en las alcobas, en las bodegas, en las maletas, los pañuelos y los papeles, y que puede llegar un día en que la peste, para desgracia y enseñanza de los hombres, despierte a sus ratas y las mande a morir en una ciudad dichosa”.  

Albert Camus (1913-1960) Novelista, dramaturgo, ensayista y periodista francés. Su infancia y gran parte de su juventud transcurrieron en Argelia, donde empezó sus estudios de filosofía debido a una enfermedad. En esa época formó una compañía de teatro representando obras clásicas ante un auditorio integrado por trabajadores. Luego, en 1940 trabajó en París como periodista. Sobre los peligros del periodismo, Camus manifestó, eran someterse al poder del dinero, mutilar la verdad con pretextos ideológicos y el desprecio al lector. Formó parte de la Resistencia francesa durante la ocupación alemana. El escritor Olivier Todd lo considera “un existencialista puro”, y agrega: “Su hombre es rebelde ante la cotidianidad y su reacción es existencialmente indiferente a un ser distinto a él mismo…”. Sus obras comprenden varios géneros. Novela: “El extranjero”, (1942), “La peste”, (1947)…Cuento: “La mujer adúltera”, “La piedra que crece”…Teatro: “Calígula”, (1944), “El estado de sitio (1948)… Ensayo: “El hombre rebelde (1951)…En 1957 le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura.