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A propósito de palabras

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  martes 21 enero 2020

Hace unas semanas el presidente  de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, de alguna manera expresó en palabras la situación a actual de nuestra justicia. En una de tantas mencionó: “...hemos caído en la desesperanza y apatía...”.  Entre muchas cosas estos conceptos engloban mucho de lo que fue todo el discurso ante un escenario en el que estaba el primer mandatario; otros actores de la vida nacional que de alguna manera están o han estado vinculados algún poder del Estado o inciden desde el ámbito público o privado. 

Escucharlo, al menos dio cierta satisfacción porque daba  a entender que está consciente sobre nuestros graves problemas y debilidades que estamos atravesando como sistema de justicia en sentido amplio. Y que se hace necesario volver a retomar la confianza a todos los usuarios del mismo y enviar un mensaje de que esto no puede continuar como va. Asimismo, hace un compromiso con todo el que labora o de alguna manera está relacionado con el poder judicial, a que se requiere de otras actitudes y conductas.

Esperemos que entidades como el Colegio de Abogados y el Consejo del Poder Judicial; puedan comenzar aplicando cada párrafo como una especie de compromiso para el país,   Por esa gran cantidad de dominamos que aún creen que este desorden organizado y legalizado tiene solución y que real y efectivamente puedan tener garantías de derechos todos y cada uno de los que intente buscar justicia, sin que exista de por medio la Mora judicial; la burocracia; la mafia; las influencias; la falta de sanción a quienes como partes del sistema, siguen violando la ley;  la apatía; la impunidad y la corrupción. 

A propósito de todo esto que hemos escrito más arriba, deseamos citar un artículo que escribimos hace unos años, titulado: “El contenido de la carta”; en el mismo reflejamos parte de lo que es el problema que acusamos y que ha sido visto y denunciado, pero hemos seguido igual.  Veamos:

“Nuevamente, el tema de la corrupción sigue estando presente en  la discusión de la opinión pública en el mismo sentido. Es un tópico que hace de unos años atrás ha estado presente en las encuestas que se han realizado, elemento este que no era tomado en consideración por los encuestados en el pasado, sin embargo, tanto ha dado la piedra en el canto hasta que le ha hecho un hoyo, y este ha sido el interés de una población que cada día observa y va comprendiendo que este fenómeno le quita elementos vitales de su desarrollo humano”.

“Ahora, y a raíz de un comentario que hiciera el encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, Robert Copley, indicara: “…que todas las encuestas, noticias e indicadores, demuestran que los ciudadanos están hartos de la corrupción en República Dominicana”.  Estas declaraciones crearon un revuelo y de parte, como siempre, de algunos que intentan poner la Patria como estandarte, alegaron que era una intromisión en asuntos internos.  Sin embargo, nada de lo que dijo es mentira, ni es un invento”.

“Ahora bien, lo mismo sucedió, cuando el año pasado, el entonces Embajador del paísmencionado, James W. Brewster, en varias ocasiones tocó el tema y en una de esas veces, indicó: “…cada empresario que conoce, ya sea estadounidense o dominicano, menciona la corrupción como el mayor problema en República Dominicana, la cual califica como un cáncer que retrasa el crecimiento, afecta el comercio e impide la aplicación justa de la ley”.  

“Asimismo, un año más atrás, el entonces embajador de su Majestad, de Gran Bretaña y Reino Unido, Steven Fischer, antes de marcharse el país, habiendo cumplido su labor, en un almuerzo de dicha Cámara, entre muchas cosas, estableció: “Me gustaría volver a una República Dominicana, en la cual, las siguientes afirmaciones sean verdaderas:” Hay una sociedad dominicana integrada.  Hay un acceso justo y asequible a la justicia y no hay impunidad.  El narcotráfico ha sido derrotado y los crímenes violentos, incluyendo el feminicidio, se han reducido dramáticamente. La policía está bien pagada, es eficiente y respetada”. Fueron estás algunas de muchas, de las consideraciones que hizo este ex embajador hace unos años”.

Todo lo que expresó cada uno, creó ronchas de supuesta injerencias, que no es más que una pendejada, de algunos que de momento y de forma y circunstancial, les molesta, que un extranjero les recuerden lo que es una realidad y una verdad.

Lo que expusimos sobre esas críticas de diplomáticos, tiene la misma base sobre lo que expresó hace unos días quien hoy dirige los destinos del ámbito judicial, lo que todos aquellos que deseamos algo mejor esperamos, es que esas palabras no tengan que seguir siendo pronunciadas y sin que tengan ningún efecto a la realidad.