Ultima Actualización: viernes 3 julio 2020  •  08:12 PM

Historial de impunidad

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 13 enero 2020

Acostumbrados, a que un escándalo sustituya al anterior, y un crimen entierre otro, ya lo abominable, ni nos espanta. La delincuencia política, falta de justicia y la criminalidad, se robó la paz, de niños, jóvenes, adultos y viejos.

Sin entender, cómo llegamos a este ignominioso y vergonzoso momento de la historia de un país bueno y solidario, por qué, permiten que la gente se sienta desamparada, amedrentada, a merced de la inseguridad. Antecedentes:

Carla Masiel, niña de 9 años, desaparecida, encontrada un año después, sepultada entre matorrales, desmembrada por dos delincuentes, el 25 de Junio, de 2015. En 2016, criminales, componían una banda que secuestraba choferes, les quitaba sus vehículos, y lanzaban a las víctimas amarradas a una fosa vivos, en Juan Dolio.

Emely Peguero, embarazada a sus 16 añitos, y asesinada por el novio, el 17 de Agosto, de 2017, pero mientras buscaban a Emely, fueron encontradas otras dos jovencitas asesinadas, de las que nadie supo más nada.

Víctor Alexander, monstruo, salido del vientre de una mujer, asesinó a su compañera, Reyna Isabel y sus tres niños, el 4 de Febrero, de 2018. Este 2020, vino envuelto en feminicidios, cuatro mujeres asesinadas el primer día del año.

Pero nada tan trastornador, como la muerte de Yaneisy, una bebé de cuatro años, violada y asesinada, en las Charcas, Santiago, por dos depravados, que después de ultrajarla infamemente, tiraron su cuerpecito a un vertedero.

Sobrecogida por la inocencia, no logró persuadir a sus verdugos, de que les permitieran seguir su crecimiento espiritual terrenal. Pero su tragedia, denuncia la complicidad de la sociedad donde ella y su madre nacieron.

Que ella y sus hermanitas, fueron producto de la violación a Yaneris, su madre, abusada por su progenitor, de lo que al parecer, nadie se enteró. Según la prensa, Ramón Espinal, fue un violador, al que nadie denunció, cuando teniendo 35 años, le desgració la vida a ésta, que sólo tendría algunos14.

Alguien, que ni siquiera su apellido dio a sus hijas, y a las que tampoco mantenía según familiares. Yaneisy, ni Yaneris, sabían que los delincuentes tienen de aliado a un Código, que les permite entrar por una puerta al tribunal y salir por la otra.

He Insistido, en que se establezca el acumulamiento de penas por delitos cometidos, pero senadores y diputados, sólo legislan para beneficiar al presidente y sus proyectos particulares. Sancocharon un “Código del Menor”, que le garantiza su libertad, sin importar acciones cometidas.

Y ahí tenemos las calles llenas de “adolescentes” criminales, secuestradores, narcotraficantes, violadores, asaltantes y asesinos. Por eso, los homicidas de Yaneisy, dos violadores confesos, estaban libres. El adulto, dicen en la comunidad, violó y embrazó una hermana, y tampoco sabemos si pagó judicialmente.

Era de opinión, que a violadores, les aplicaran la castración física o química, pero una jueza me convenció, de que eso no solucionaba el problema, porque la enfermedad de esos desalmados no es en el pene, si no, en su sucia mente, pero siendo así, debe aprobarse leyes, que aparten para siempre al delincuente sexual de la sociedad.

Con cadena perpetua o pena de muerte, crearse el Ministerio de la Familia, que someta leyes, y vigile hogares en conflictos. Establecer métodos de educación temprana, que impida el machismo en los hogares, incubado por las mismas mujeres.

 alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09