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Futuro incierto del periodista

Publicado por Redaccion Diario55  |  Opinión |  lunes 7 octubre 2019

Este sector, parece condenado a vivir en el abandono, incluso, por aquellos que tienen el compromiso de proporcionarnos un mínimo de dignidad para morir, por lo cual fue creada la Ley 10-91, y que engendra el CDP.

Institución, que cada día muestra más incapacidad para defender y cuidar de quienes escogimos este oficio, para servir como voceros de quienes necesitan ser escuchados por los poderes que conforman nuestra sociedad.

Pero, no es culpa del Marcelino Vega, que lo ha dirigido por veinte años, y va por más, tampoco de Convergencia, que recibió la oportunidad para el periodo que termina, y sólo deja como resultados, frustración.

Culpable es su membrecía, que ha preferido santificar a sus verdugos y detractar a sus compañeros de infortunios, mientras permiten que estos manejen su instrumento de lucha como una finca privada, heredada para sus provechos personales.

Colegas, que se enfrentan a muerte, defendiendo a los culpables de nuestra desgracia como profesionales. Por eso, un CDP, que debería estar al servicio de todos, sólo beneficia a quienes lo tienen como vaca para ordeño.

El gobierno viola la libertad de prensa, atropella y veja a periodistas, caso reciente, Marino Zapete, echado de su programa, por denunciar corrupción en el Estado, y tiene la SIP que salir a denunciarlo, porque el CDP es inoperante.

Mientras amigos, se concentran en pelearse por el Marcelino Vega y Convergencia, ambos responsables de la pobreza en que mal vive el periodista dominicano, después de pasarse la vida sirviendo en defensa de la sociedad.

La mayoría de afiliados tomaron la decisión más cómoda, alejándose de su gremio, y de una matrícula de más de cuatro mil miembros, en las elecciones pasadas, apenas participó entre un 30 y 40%, en New York, no votó un 50%.

Son humillados, para recibir una pírrica pensión, que si le da la gana, concede el Poder Ejecutivo, cuando el beneficiario está llegando al ataúd, donde familiares, y amigos deben recolectar fondos para llevarlo a la tumba.

Pero eso, no preocupa en absoluto, a quienes desde la fundación del CDP sólo han buscado solucionar sus problemas, de dirigentes y allegados, pensionados sin tener las necesidades que sí, tienen muchos que viven como desamparados.

Pero mientras eso sucede, colegas se concentran más en descalificar a sus “adversarios” en la lucha interna, que en plantearse solución a los males del periodista, compañeros, odiándose a muerte, sin causas aparentes.

La Ley 10-91 de nada sirve a graduados y empíricos, porque para ningunos ha tenido soluciones de sus problemas. Por estos últimos, siento total respeto, pues a ellos les debemos ser titulados, ante quienes me inclino reverentemente.

El gobierno entregó a la JCE, 2,416 millones de pesos del Presupuesto Nacional, para las Primarias, cientos de millones a iglesias y ONGs, pero no dispone un capítulo para pensionar, a quienes aportan tanto al sistema democrático a cambio de nada.

Aquí, en New York, y sé, no es la excepción, hay compañeros, que hace tiempo debieron estar pensionados, algunos enfermos, y otros que por edad, no pueden trabajar, porque esa lucha rastrera, los ha condenado a la peor suerte.

En justicia, quienes vivieron combatiendo injusticias y desigualdades, no merecen un futuro tan incierto, como al que han condenado al periodista que no se somete al capricho de grupos políticos, y de quienes se creen dueños del CDP.

 alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09